Desde el último domingo 24 de enero entró en vigencia en todo el país la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que garantiza el derecho al aborto a todas las mujeres hasta las 14 semanas de gestación. El Hospital Ramón Carrillo de San Vicente ya cuenta con un equipo multidisciplinario de profesionales para evaluar y realizar interrupciones voluntarias del embarazo y también tiene stock de misoprostol, el fármaco que se utiliza para inducir los abortos.
Aborto legal en San Vicente: el hospital ya tiene un equipo y realizó 66 procedimientos en 2020
Un grupo multidisciplinario trabaja desde 2020 en el Hospital de San Vicente con la Interrupción Legal del Embarazo, y ahora con la Interrupción Voluntaria.
En diálogo con El Diario Sur, el director del hospital, Gustavo Hernández, contó que el área se conformó en San Vicente en 2020 a partir de la reglamentación en la provincia de Buenos Aires de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), que antes de la sanción de la nueva ley se preveía para casos en los que estuviera en riesgo la salud de la madre o para embarazos producto de situaciones de abuso.
Con la nueva norma aprobada por el Congreso en diciembre último, sigue trabajando el mismo grupo. “Es un equipo multidisciplinario encabezado por la jefa del servicio de tocoginecología, una psicóloga, una trabajadora social y una obstetra”, explicó Hernández. “En la gran mayoría de los casos el procedimiento es ambulatorio, sin internación”, aclaró. Ya recibieron el protocolo que estableció la Provincia para aplicar la ley.
Según datos oficiales del Hospital Ramón Carrillo, entre enero del 2020 y el 15 de enero de 2021, el equipo de interrupción legal del embarazo, atendió 87 consultas y llevó adelante 66 abortos en el marco de la reglamentación anterior. De ellos, nueve requirieron internación y los 57 restantes fueron ambulatorios.
El servicio de tocoginecología que tiene a su cargo la implementación de la ley en San Vicente recibe consultas de mujeres los días lunes y jueves desde las 10 horas. Las pacientes también llegan derivadas del 0800 de Salud Sexual (0800-222-3444) u orientadas por otros agentes o profesionales de salud. Solo la titular del área puede suministrar el misoprostol.
La nueva ley prevé la figura de los “objetores de conciencia” para aquellos profesionales que se niegan a realizar la práctica del aborto. En el servicio de tocoginecología del Hospital de San Vicente solo hay dos médicas que no son objetoras de conciencia y que están disponibles para realizar la práctica.
Desde ese servicio aseguran que en los últimos meses registraron un aumento de las consultas por interrupciones del embarazo. También remarcan que hay “falta de capacitación y actualización en la temática en los profesionales del área”. Y señalan como problemáticas en la salud sexual y reproductiva de las usuarias “falta de información, mal uso de métodos anticonceptivos y dificultades en el acceso a la atención”.



