San Vicente | San Vicente | Boston | Luján

El milagro de Ricky: un comerciante de San Vicente llegó corriendo a Luján

Ricardo Paiatti es el encargado de Boston, el café más tradicional de San Vicente. Por una promesa, hizo 104 kilómetros corriendo.

El reconocido comerciante de San Vicente Ricardo Paiatti participó este domingo de la peregrinación a la Basílica de Luján. Pero lo hizo de una forma especial: salió desde la puerta de su casa y llegó a su meta corriendo. Fueron 104 kilómetros en 11 horas 40 minutos, entre las 4 am y las 15.

Conocido por los vecinos como “Ricky”, Paiatti es el encargado del tradicional Café Boston, ubicado frente a la plaza Mariano Moreno de San Vicente. Trabaja en el bar desde su fundación en 1991.

“Venía preparándome hace mucho tiempo con entrenamiento y dieta y por suerte lo pude lograr bien. Llegué con dolor de piernas y en una rodilla, algo lógico por tantos kilómetros, pero entero. Fue una locura, pero ordenada, con deportólogo y nutricionista”, contó ante El Diario Sur Paiatti, de 53 años. Hizo todo el tramo sin paradas.

paiatti 2.jpeg
La llegada de Ricardo a Luján, junto a Pablo Matayoshi y Jorge Mourelle.

La llegada de Ricardo a Luján, junto a Pablo Matayoshi y Jorge Mourelle.

En su travesía de ayer estuvo acompañado por su entrenador, el atleta Jorge Mourelle, y por el farmacéutico Pablo Matayoshi, también aficionado al running. Ambos estuvieron a su lado durante la jornada en un vehículo y en bicicleta. “Estoy muy agradecido a mis dos compañeros que me apoyaron, sin ellos no llegaba. Y a mi familia que me banca siempre”, destacó el comerciante.

Paiatti también contó que el motivo que lo llegó a emprender el desafío fue una promesa relacionada con su madre, la fallecida vecina de San Vicente Ester Trepichio: “Siempre le decía a ella que iba a ir a Luján, pero en vez de salir de Liniers como hacen todos, iba a salir de San Vicente”.

paiatti 3.jpeg
El encargado de Boston en Luján.

El encargado de Boston en Luján.

Con ese objetivo claro, Ricky consiguió superar los dolores de rodilla y el viento en contra que aparecieron a partir del kilómetro 60 de su viaje. “Con la fe y la meta en la cabeza, lo pude lograr. Los últimos kilómetros fueron espectaculares, sentía que iba en el aire. Cuando llegué me abracé a mis amigos y entré a la Basílica a rezar”, relató, emocionado.

Vecino de San Vicente “de toda la vida”, Paiatti corre desde niño. Lo hizo en la Escuela Municipal de Deportes y a lo largo de los años participó de diferentes maratones y competencias. Su desafío más importante le llegó ayer, y con 53 años lo superó con creces.

paiatti 4.jpeg
El comienzo de la travesía desde la casa de Ricardo en San Vicente.

El comienzo de la travesía desde la casa de Ricardo en San Vicente.

Este lunes, volvió a sorprender a todos. A las 6 am ya estaba firme en Boston, en su clásico lugar detrás de la barra, llenando de olor a café una de las esquinas más tradicionales de San Vicente: “Me costó mover las patas después de correr tanto, pero valió la pena porque todos los clientes me felicitaron. Nos conocemos de toda la vida y pude compartir mi alegría con ellos”.

paiatti boston.jpeg
Paiatti este lunes trabajando en Boston.

Paiatti este lunes trabajando en Boston.

Dejá tu comentario