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Del boom a la resistencia: el sector gastronómico de San Vicente atraviesa la crisis tras un verano récord

Luego del furor que vivieron este verano, los bares, parrillas y restaurantes sufren el golpe de las restricciones horarias ante la gravedad de la segunda ola del coronavirus. Muchos no logran instalarse en la modalidad del delivery y piensan en cerrar.

El polo gastronómico de San Vicente pasó del éxtasis a la agonía. Luego de las complicaciones del 2020, restaurantes y bares vivieron un boom en el verano del 20/21, cuando la baja de casos de coronavirus en la región permitió una flexibilización casi total. Hubo nuevas aperturas y la postal de cada noche con buen clima mostraba mesas llenas en los salones y en las veredas y motitos de delivery correteando por toda la ciudad. Pero las nuevas restricciones en el marco de la fuerte segunda ola de la pandemia dejaron al sector otra vez contra las cuerdas. En diálogo con El Diario Sur, varios de los empresarios locales sostuvieron que evalúan el cierre.

Uno de los más complicados es la cervecería Schüller Brewpub. “Estamos más para cerrar definitivamente que otra cosa, ya lo hablamos con el personal que quedó”, apuntó Jorge Gómez, uno de los dueños. Schüller tuvo que dejar a ocho familias sin un ingreso, entre cocineros, mozos y personal de seguridad. Hoy opera con solo cuatro empleados: un mozo, un cajero y dos cocineros.

En el bar empezaron a trabajar con la metodología de delivery recién este fin de semana. “No lo queríamos hacer, pero fue nuestra última opción como para salvar a los empleados. No tuvo mucho éxito”, contó Gómez. Y agregó: “El año pasado con los propietarios pudimos negociar un alquiler fijo, pero ahora, por un tema de inmobiliaria, no llegamos a ningún tipo de acuerdo. Calculo que nos tendremos que retirar”.

Otro de los seriamente perjudicados es Adrián Althabe, dueño del bar Cover y del boliche bailable Shok. La discoteca permanece cerrada “hace más de un año y medio” y el pub empleó desde un primer momento el delivery, que “por lo menos sirve para pagarle a los empleados y reponer la mercadería”. “Hay gastronómicos que empezaron a implementar el delivery hace una o dos semanas, pero trabajan con un público que no está acostumbrado. Capaz sacaron un solo pedido en todo el fin de semana. ¿Cómo hace esa gente para mantener el local?”, dijo.

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El sector gastronómico de San Vicente atraviesa la crisis tras un verano récord

El sector gastronómico de San Vicente atraviesa la crisis tras un verano récord

“Que no nos dejen abrir es una locura. Tomamos la temperatura en la puerta, completamos planillas e invertimos un montón para readecuarnos a los protocolos, pero antes de que empecemos a recuperar lo invertido, nos cierren todo de vuelta”, manifestó Althabe, que estimó “no poder abrir Shok en el resto del año” y afirmó facturar “un 80% menos de lo que se facturaba en 2019”.

En ese punto también coincidió Martín Bardelli, dueño del restaurant Casa Bardelli y socio de la concesión de la cantina del Club Deportivo San Vicente. “A nosotros nos bajaron considerablemente las ventas. Estas últimas dos o tres semanas se facturó un 25% de lo que se facturaba en 2019. Abrir cuatro días es como facturar un día de antes”, sentenció.

Casa Bardelli reabrió sus puertas en agosto y siempre trabajó con la entrega de pedidos a domicilio. “Con esto de las restricciones nocturnas tuvimos que acomodar todos los horarios. La gente solo viene los fines de semana. Se hace difícil de esta manera. De tener cinco o seis días positivos por semana, pasamos a tener dos”, admitió Martín.

"A la gente que tiene que encarar un alquiler se le está haciendo muy cuesta arriba. Creo que hay mucha gente que va a quedar en el camino si siguen de esta manera las restricciones. Esperemos que se puedan solucionar las cosas cuanto antes. Mientras podamos estar abiertos y podamos dar un mínimo servicio, sea en el restaurant o al aire libre, vamos a poder seguir trabajando”, agregó.

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Martín Bardelli de la Casa Bardelli y cantina del Club Deportivo San Vicente. 

Martín Bardelli de la Casa Bardelli y cantina del Club Deportivo San Vicente.

Un veranito que duró poco

En febrero de este año, El Diario Sur reflejó el boom que vivía el polo gastronómico de San Vicente. Los salones llenos y las veredas rebasadas de mesas ilustraban el buen pasar del sector. De hecho, seis locales de comidas abrieron entre enero y febrero, llegando a tener la ciudad unas 30 opciones para salir a comer. Hoy, apenas dos meses después, la situación no es igual.

Las canchas de fútbol, otro negocio complicado

Las restricciones que rigen desde hace dos semanas en el Conurbano no impidieron los partidos de fútbol 5 en lugares abiertos, por lo que las tradicionales canchas de alquiler no debieron cerrar. Pero la limitación horaria, que obliga a todos los comercios a cerrar a las 19 horas impone un límite fuerte. Adrián Althabe, dueño del complejo Fútbol Center de San Vicente, comentó: “Me dejan trabajar hasta las siete de la tarde, pero la gente sale de trabajar a las cinco. El único horario que tengo alquilado es de seis a siete”.

“Navegar por nuevos ámbitos”

Dada la crítica situación de su local gastronómico, Jorge Gómez, uno de los dueños de Schüller, se reconvirtió en la pandemia en fabricante de cerveza. Junto a su socio Javier “Jodi” Noceda empezaron a armar un galpón en el que ya empezaron a crear sus propias bebidas. “La idea es continuar con eso si cerramos en el local”, apuntó.

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