El pasado martes 12 de octubre se celebró en todo el continente el Día de la Diversidad Cultural. Aunque para el cacique tehuelche Miguel Ángel Saulo la fecha tiene otro enfoque: "Se cumplieron 524 años del genocidio en el que los colonizadores desaparecieron nuestra cultura, nuestro lenguaje y todo lo que habíamos cosechado. Nos declararon enemigos y con complicidad de la Iglesia se propusieron exterminarnos. Muchos pueblos desaparecieron por completo porque no soportaron la tortura y que los esclavizaran.
Miguel Ángel Saulo, el cacique de Alejandro Korn
Lleva el título de cacique tehuelche. Cuando era un bebé lo dieron en adopción, pero nunca dejó de reivindicar sus raíces. Asegura tener poderes sanadores.
El nombre de nacimiento de Saulo es Nahuel Yahut, y, según dice, es el último cacique de la dinastía Rancaua, de los tehuelches, un pueblo originario de la Patagonia. Cuando tenía seis meses, en 1954, sus padres lo entregaron en adopción para protegerlo de las presuntas intenciones de desaparecerlos de la Revolución Libertadora. Así llegó a la localidad de Glew, donde se crió con una "familia blanca que le transmitió sus costumbres, pero nunca le negó su verdadera identidad de nobleza india.
Saulo, que tiene 62 años, nació en el límite entre Chubut y Santa Cruz, en una montaña que él señala como sagrada. Ahora vive junto a su mujer en una casa precaria del Barrio del Tanque, en Alejandro Korn. Allí, conviven con 15 gatos y cuatro perros. Ante El Diario San Vicente, el cacique despliega su material: fotos con personalidades famosas y con pares como el líder qom Félix Díaz; la bandera wiphala que porta orgullosamente en cada desfile del pueblo; una piedra "ancestral del espacio, con poderes extrasensoriales que asegura- tiene más de 5.500 años de antigüedad y cambia de forma y de color; una pipa de la paz que enciende para fumar su humo sagrado; un instrumento similar a una flauta, pero más grande, que cuando él la toca emite música sagrada; y un "palo de lluvia, también con propiedades sanadoras.
En la decoración de la casa humilde, sobresale un dibujo del padre de Miguel Ángel y un poster de Juan Domingo Perón, "que también era tehuelche y siempre nos defendió. Al parecer, el vínculo entre su familia natural y el peronismo signaron su adopción y el riesgo de su vida.
La entrevista con Saulo es difícil: el hombre es un poco sordo y hay que hablarle a los gritos, cerca de la oreja. Esa dificultad más otras cicatrices que le quedaron en el cuerpo- son producto de su participación en la Guerra de Malvinas. Había hecho el servicio militar y, de prepo, lo movilizaron por el conflicto en el Beagle. Después, tuvo que ir a las islas, donde lo hirieron en combate: estuvo cuatro meses en coma. Los médicos no guardaban mayores esperanzas, hasta que un día, de golpe, despertó. "Lo que pasa es que me protegen desde arriba, fanfarronea ahora, y señala al cielo con un bastón.
Desde hace años que Saulo lucha por los derechos de los pueblos originarios. "Mi mandato es trabajar para mis hermanos; ser la voz ancestral, dar charlas, hacer que tomen conciencia, explica. Y cuenta que recorre todo el país visitando tribus y haciendo hincapié en lograr una baja en la mortalidad infantil.
El cacique tiene una voz firme. Se nota que ha leído: cuenta con buenos argumentos para sostener las cosas que dice. Su semblante transmite respeto y paz, quizás también algo de sabiduría milenaria. Enseña: "Es mentira que nos morimos: lo que se muere es la piel, los huesos; pero el alma, la parte humana, vuelve a nacer siempre en el vientre de una madre.
¿Por qué el cacique vive en Korn?
El ilustre cacique cuenta que sus antepasados tehuelches pelearon junto a San Martín y Belgrano por libertar al país del yugo español. ¿Por qué vive él en Alejandro Korn? "Porque según me dijeron, en esta zona están enterrados algunos de esos ancestros, por ejemplo bajo la Cruz de la Reducción, en San Vicente, responde.

