"Cambiarás de opinión. Todavía eres joven". "¿Es que no te gustan los niños?". "Ser madre es lo mejor que me ha pasado en la vida". "¿Para cuándo un nieto?". "¿Por qué no queréis tener hijos? ¿Nos importa dejar nuestro legado en el mundo?". "No eres una mujer completa hasta que tienes un hijo".¿Quién cuidará de ti cuándo seas viejo?". "¿No puedes tener hijos?".
"A los seis años ya tenía muy claro que no quería ser madre"
Cada vez son más los jóvenes que deciden no tener hijos.
"Bingo" es el término acuñado por el movimiento Childfree (Libre de hijos) para referirse a la contínua justificación a la que se someten aquellos que han decidido no tener hijos. La mayoría, provienen de su círculo familiar y de su entorno más cercano.
Laura apenas tiene 27 años, está estudiando un doctorado y ha decidido no ser madre. "Nunca me ha llamado la maternidad, es algo que simplemente no entra en mis planes. No tengo pareja porque mi última relación quería tener hijos. No me preocupa, la verdad, sé que encontraré a alguien con quien compartir mi vida", mantiene. "Y si no la encuentro, te aseguro que no será el fin del mundo".
Cada vez más jóvenes como ella tienen muy claro que no quieren tener descendencia. Las estasdísticas lo confirman. En España se calcula que, entre las mujeres nacidas en los setenta, no tendrá hijos un 25%, en Francia un 20%, en Finlandia un 29% y, en Alemania, un 33,6%. En EEUU, un 18% de mujeres de 40 a 44 años no han sido madres, frente al 10% en 1976.
A pesar de esto, la decisión de no tener hijos supone, en la mayoría de los casos, un calvario lleno de prejuicios sociales. Y más aun cuando quienes defienden esta postura lo hacen desde edades tempranas. Hemos hablado con varios testimonios que tenían claro que no iban a reproducirse, incluso desde los 6 años.
"Si hubiese apostado un euro cada vez que me han dicho que cambiaría de opinión, ahora sería millonaria"
Vienna tiene 43 años y asegura que tiene una vida completamente plena y satisfactoria. Desde una edad muy temprana, a los 6 años, tenía claro que ser madre no era algo que la atrajera. Tuvo que romper con su anterior pareja por su decisión. Ahora vive con una nueva pareja que ha aceptado su postura
"Desde muy joven me repetían una y otra vez que cambiaría de opinión. Si hubiese apostado un euro por cada comentario, ahora sería millonaria", bromea. Su decisión no ha estado exenta de críticas. "Nací sin querer ser madre y sigo sientiéndolo así. Entiendo que, cuando eres joven, la sociedad no te tome en serio porque puedes cambiar de opinión, pero hay personas que tienen muy claras sus elecciones desde una edad muy temprana, y ese fue mi caso".
Según recoge el estudio Chidlessness in Europe, las personas que deciden no tener hijos lo hacen por su preocupación de traer a una persona a un mundo cada vez más hostil, por problemas de salud genéticos, por problemas económicos, por traumas infantiles o por no querer renunciar a su carrera o al tipo de vida que llevan actualmente.
Pero también se da el caso en el que la razón es simplemente un "no". "A veces me preguntan que por qué no quiero tener hijos. Les respondo que por qué ellos sí, y me dicen que porque quieren. Pues yo les respondo que no quiero, por lo mismo, y ya está. Claro que me preocupa el tipo de mundo que estamos dejando y la superpoblación, pero el hecho de que no quiera ser madre no se resume en motivos sino a una decisión libre sobre mi cuerpo y sobre la forma en que quiero vivir mi vida", sostiene Vienna.
Estudio realizado por Playground

