El líder de una secta denominada "Abba Krishna" y otras cinco personas fueron detenidas en una serie de allanamientos realizados por la justicia federal en los partidos bonaerenses de La Matanza y Merlo, durante los cuales se secuestró también dinero, armamentos y trajes bacteriológicos, tras una investigación que se inició por los delitos de abuso sexual y trata de personas.
Abba Krishna: cayó una secta religiosa que captaba mujeres para la trata de personas
Seis personas de la secta religiosa Abba Krishna fueron detenidas. En los allanamientos se secuestraron armamentos, municiones y trajes bacteriológicos
A partir de una investigación llevada adelante por la División Trata de Personas de la Policía Federal Argentina, se estableció que en el templo "Abba Krishna" se desarrollaban actividades vinculadas con el funcionamiento de lo que se conoce como grupos sectarios, con características coercitivas.
Según se estableció, el líder del grupo, identificado como Aldo F., de 66 años, se ganaba la voluntad de distintas personas para "poder someterlas a sus designios con una eminente connotación sexual" con la cobertura de supuestas enseñanzas espirituales.
De acuerdo con el relato de una de las víctimas, que denunció abusos por parte del líder de la organización, se logró identificar a parte de la banda que utilizaba un sistema de control para manipular y captar a personas vulnerables "afectando su capacidad de decidir libremente", según consta en la causa. En ese sentido, "el acusado desplegó un proceso de captación sobre la denunciante (y otras personas) tendiente a seducirla, atraerla y persuadirla, socavando su integridad psicológica, con el claro objeto de someterla sexualmente, para lo cual, se valió de diversas técnicas de persuasión coercitiva".
La adolescente era obligada a mantener salidas con adultos que iban al lugar. Además, el líder de la secta le pidió que recibiera a "clientes" en departamentos privados de La Matanza con el argumento de que ganaría mucho dinero. Los investigadores determinaron que las personas que asistían al lugar debían aportar un "diezmo" al "Abba Krishna" en caso de que tuvieran trabajo, y incluso otra denunciante dijo que cuando consiguió empleo llegó a aportar casi la totalidad de su salario al grupo.
Durante los allanamientos se secuestraron también casi 500 mil pesos, armamento (escopetas, pistolas de alto calibre e itakas), municiones y trajes bacteriológicos que vendían a 8 mil dólares la unidad, según la investigación.

