La pirotecnia es cada vez más un síntoma del pasado. La concientización sobre los problemas que genera en mascotas, personas con problemas cardíacos, autismo o discapacidad llevó a que muchas organizaciones militen por su desaparición. Y la lucha tuvo efecto: esta semana se prohibió la fabricación de fuegos artificiales estruendosos y en todos los partidos de la región la comercialización de pirotecnia es ilegal hace rato.
Pirotecnia en la región: en medio de las restricciones, activistas continúan con campañas
La comercialización de pirotecnia está prohibida en todos los partidos del conurbano sur, aunque en la práctica no se vea del todo plasmada.
Fueron la cámara de empresarios y el Sindicato Único de Empleados la Industria de la Pirotecnia y Afines (SUEIPA) quienes acordaron eliminar las bombas de estruendo y los petardos de suelo. La medida apunta a que dejen de existir los productos que dañan a personas con hipersensibilidad auditiva, mientras que desde el sector se concentrarán en la pirotecnia de bajo impacto.
Por su parte, el conurbano sur está libre de la venta pirotecnia gracias a distintas ordenanzas municipales. Esteban Echeverría y Lanús fueron los pioneros en prohibirla, en 2018. Para el año siguiente, Lomas de Zamora, Almirante Brown y San Vicente imitaron la medida. Mientras que la ilegalidad llegó a Ezeiza y Presidente Perón recién en 2020.
Pero a pesar de que no se pueda comercializar la pirotecnia dentro dichos municipios, su uso encuentra baches que son imposibles de controlar. Al no estar regulada a nivel nacional, cualquier persona puede comprar fuegos artificiales en una jurisdicción que sea legal. Es por eso que distintas organizaciones todavía batallan contra la insana costumbre a través de campañas de concientización. De cara a las fiestas, El Diario Sur entrevistó a dos grupos rescatistas de la región para conocer por qué es importante dejar de usar pirotecnia y cuáles son sus planes de acción para este año.
“Este año tenemos pensado repartir folletos casa por casa por todos los barrios de Glew. También trabajamos en conjunto con la municipalidad de Almirante Brown para pegar carteles por todas las paradas de colectivo”, reconoce Marilyn Montenegro, miembro de Patitas Glew, y detalla: “Ya tenemos confirmado un cartel luminoso que va a estar ubicado al frente del Carrefour de Glew, donde vamos a transmitir publicidades en contra del uso de la pirotecnia. Por último, también contratamos un auto con altoparlantes que va a estar recorriendo las calles de Glew desde el 21 hasta el 24 de diciembre y dando el mismo mensaje que queremos dar para estas fiestas”.
Por su parte, otra organización de Almirante Brown también apunta a transmitir el mismo mensaje. “Al igual que todos los años, vamos a estar llevando adelante campañas, avisos por redes o con panfletos en las ferias. Es un trabajo arduo. En Argentina todo es lento, con mucha traba y paciencia. Pero eso no quiere decir que los activistas bajemos los brazos”, contó Silvina Psillaquis, fundadora de Callejeritos, y advierte: “Siempre peleamos para que no se utilice la pirotecnia en estas fechas y que previamente se identifiquen con collar y chapita a los animales, algo que es fundamental, tanto para gatos como perros. Es habitual que las mascotas se asusten y se escapen. Los gatos se suben a los árboles y se van. Teniendo identificación, es más viable que vuelvan a su hogar”.
Activistas por el cumplimiento de la ordenanza en Brown
En 2019, Almirante Brown promulgó la ordenanza N°11.416, que en su artículo sexto “prohíbe la venta de artificios pirotécnicos que contengan efecto audible de estruendo o estampido” en todo el distrito. Pese a la existencia de la normativa, los activistas sueñan con que el cumplimiento sea total. “Lo que buscamos nosotros es que se cumpla la ordenanza, tanto por los perros como también por todas las personas que padecen los estruendos”, reconoce Marilyn Montenegro, de Patitas Glew. Su colega Silvina Psillaquis, de Callejeritos Brown, también apunta al mismo blanco: “Hay un 0800 donde se puede denunciar la venta de pirotecnia dentro del partido. Más allá de eso, también se importante que haya concientización en la compra de pirotecnia. Cualquier persona puede comprar pirotecnia en una jurisdicción donde sea legal, como en CABA, y tirarla en Brown. Deberían ser un poco más estrictos con ese tema, aunque sea difícil de controlar”.
El peligro de la auto-medicación
Entre los problemas que generan los estruendos, Silvina Psillaquis saca a la luz un tema del que nadie habla: la medicación de animales sin receta médica. “Un aspecto importante es que los dueños de las mascotas no caigan en la auto-medicación. Si es la primera fiesta del animal, todos deberían realizar una consulta con el veterinario porque no se sabe cómo van a reaccionar”, admite la fundadora de Callejeritos. Y agrega: “Lo lógico es que mediquen a la mascota con el médico veterinario y no con lo que les recete un familiar. No a todos reaccionan igual a los medicamentos”.
Qué les sucede a los perros al escuchar un estruendo
Evitar los fuertes sonidos que producen los fuegos artificiales es el principal estandarte en la militancia del no uso de la pirotecnia. “A los perros les agarra ansiedad, estrés, miedo y se les acelera la frecuencia cardíaca. La pasan muy mal”, describió Marilyn Montenegro de Patitas Glew. Y profundizó: “Con cada ruido, ellos sienten una sensación de muerte. Muchos perros no lo sienten tanto, pero la mayoría sí”.

