“Las políticas restrictivas deben estar en otros ámbitos para evitar suspender las clases”, aclaró el funcionario en charla con la radio online FutuRöck, y agregó que, en el peor de los contextos, de existir un importante suba en los casos de coronavirus, “hemos determinado que cualquier suspensión vinculada a la presencialidad la tenemos que adoptar en la mínima unidad geográfica posible, no tomar a la Argentina ni a las provincias como un todo”.
En este punto, las declaraciones de Trotta coinciden con la línea expuesta por el propio gobierno nacional, que después de publicar una lista con 45 localidades argentinas bajo “riesgo epidemiológico” llamó a que cada jurisdicción tome sus propias medidas. De todos modos, el ministro fue preciso a la hora de apuntar que la educación presencial será una prioridad nacional después de la experiencia del año pasado: “Cada decisión la tomamos con la evidencia que teníamos en ese momento; en ningún momento especulamos con la salud y, en ese sentido fueron decisiones sanitarias, no educativas. Es importante dejar en claro que todos los pasos que hemos dado se vinculan a un regreso seguro, con la aplicación de los protocolos”.
Las palabras de Trotta se enmarcan en la polémica por la muerte por coronavirus del docente porteño Jorge Langone y después de que los gremios ADEMYS y UTE realizaran una jornada de protesta este lunes. Al ser preguntado, el ministro manifestó que el regreso a las clases presenciales se dio con protocolos estrictos y que “en las escuelas de todo el territorio detectamos casos de contagio, pero no necesariamente se produjeron en las escuelas”.
En medio de la disputa entre gremios docentes y gobierno, agravada ante el fallecimiento de Langone, Trotta se mantiene firme con su postura de no suspender las clases presenciales. “Estamos en una pandemia, pero la escuela es uno de los espacios donde se puede proyectar un regreso seguro”, aseguró. Y añadió: “La presencialidad es fundamental para garantizar la educación. Es por eso que 430 mil docentes auxiliares ya fueron vacunados en el país. Representa un 30% de personal docente vacunado hasta el momento”.

