José “Pepe” Foassa y Beatriz “Bety” Basigaluppi son un matrimonio oriundo de San Vicente. Él es chapista y ella colabora con distintas organizaciones solidarias de la región. Hace dos años, Carolina Pastorenzi, secretaria de la cooperadora del Hospital Ramón Carrillo, le había comentado a Bety la idea de construir una estructura para recaudar tapas de plástico con fines benéficos.
Un corazón para el hospital de San Vicente: un matrimonio construyó un contenedor para juntar tapitas de plástico
Iniciaron el proyecto en 2019. Los frenó la pandemia, luego una enfermedad. Finalmente lo presentaron en la cena a beneficio del Ramón Carrillo de San Vicente.
Sin dudarlo, Bety se lo transmitió a su marido y así se dio inicio a la construcción del corazón de 2.10 metros de alto para el hospital. Sin embargo, la pandemia sorprendió a todos, por lo que el proyecto quedó detenido y en diciembre de 2021 lograron retomarlo.
En medio de la alegría por poder continuar con la tarea, Pepe comenzó a presentar síntomas extraños y ante la insistencia de su compañera asistió al médico: tenía un tumor maligno en la próstata y debían operarlo. El proyecto quedó en pausa nuevamente.
Con la estructura y los materiales para continuarla en el patio de su casa, ambos recordaron que en cada reunión familiar la consulta de todos era cuándo finalizarían el proyecto. Sin embargo, durante los primeros meses de este año el enfoque de la pareja pasó por la preocupación de que Pepe logre recuperarse.
Finalmente, en agosto le realizaron una cirugía y, si bien continúa con controles de salud, Pepe se repuso y emprendió la tarea de terminar su tan preciada obra para el sábado 29 de octubre y así presentar el contenedor en la cena a beneficio del centro de salud. “Estoy muy emocionado, para mí es un orgullo y si se presenta otra oportunidad voy a volver a colaborar”, afirmó emocionado.
Bety, por su parte, manifestó: “Él es mi cómplice en todas estas cosas y estamos muy contentos de poder colaborar, porque el hospital es de todos y para todos”. Si bien aún no conocen con exactitud en qué lugar del hospital estará, ambos confían en que el corazón rebozará de tapas en muy poco tiempo. “Esperamos que todos los vecinos se sumen a esta iniciativa”, invitó Pepe.


