El registro más alto del mundo fue detectado en Necochea cuando el hombre chocó contra una columna de alumbrado y la policía de tránsito procedió a realizarse la alcoholemia.
Los especialistas todavía no logran entender cómo pudo, con esa cantidad de alcohol en sangre, subir al auto y manejar durante varios metros sin caer dormido o desmayado. Según los expertos, una vez que se supera los 3 gramos de alcohol en sangre, muchas personas están al borde del coma etílico.
Esta no es la primera vez que se registran altos grados de alcohol en sangre en Argentina. Dos años atrás, en Santa Cruz, el alcoholímetro de un conductor marcó los 3,23 gramos, una marca que se posicionó como la más alta a nivel nacional.
Por su parte, el récord mundial que acaba de romper el hombre de Necochea lo tenía un vasco, quien en 2016 había reportado 4,75 gramos de alcohol por litro de sangre.

