Hace un año, la tranquilidad de Rafael Calzada se vio interrumpida por un hecho que conmocionó a toda la ciudad. El 8 de octubre de 2019, un pequeño vivero se convirtió en el escenario de una masacre que terminó con la vida de dos personas.
Se cumple un año del crimen del vivero en Rafael Calzada
El 8 de octubre de 2019, la tranquilidad de Rafael Calzada se vio alterada por una toma de rehenes que terminó con la vida de dos reconocidos vecinos.
El trágico suceso ocurrió en el comercio ubicado en la esquina de las calles Illia y 12 de Octubre. Allí vivían Oscar Gramuglia, de 66 años, junto a su esposa Gladys Rodas, de 77 años, y su hermano Luis. La pareja era dueña del vivero, el cual estaba pegado a su casa de dos pisos.
Además de ellos tres, desde hacía tiempo en el lugar vivía Juan Carlos Martínez, de 60 años. “Carlitos”, como era conocido, era un diariero que se desempeñaba en el puesto de diarios de la estación de Rafael Calzada que tras su separación se mudó con la familia, con quien tenía una amistad.
Los días transcurrían tranquilos, hasta aquel 8 de octubre. Ese día, Oscar estaba dándole una medicación a su hermano, cuando un delincuente ingresó por la fuerza a la vivienda con el fin de llevarse una supuesta suma de dinero que la familia había obtenido.
En la planta baja estaban los hermanos Gramuglia junto con Martínez, y el sujeto -quien fue identificado como Jonathan Emanuel Godoy, de 27 años- comenzó a disparar. Los ruidos alertaron a Gladys, quien se encontraba en la planta alta. Al bajar, se encontró con el peor escenario: su marido y su amigo estaban tirados en el piso sin vida.
Godoy vio a la mujer y la tomó de rehén en una habitación, mientras la amenazaba con un arma. Ante la insistencia del malviviente de que le entregue dinero, Rodas le dio sus unos ahorros y la recaudación del vivero. No contento con el botín, el joven decidió revisar el domicilio.
En ese momento de descuido, Gladys logró dar aviso a su hija Greta, quien denunció lo que ocurría a la policía. Rápidamente se montó un importante operativo. Minutos después, pudieron rescatar a la mujer y a Luis, únicos sobrevivientes.
Este último había recibido una puñalada en el cuello y fue trasladado a un centro médico. Estuvo en grave estado y aunque tuvo leves mejorías, permaneció siete meses internado sin poder recuperarse. Lamentablemente, en mayo de este año falleció.
"Como familia estamos destruidos. Éramos muy pocos, mi papá era la cabeza de todo”, había relatado en aquel momento Greta Gramuglia, hija del vivero fallecido, a El Diario Sur.
El trágico hecho que terminó con la vida de dos personas impactó en los vecinos. Al día siguiente, una gran marea de gente colmó las calles del centro de Rafael Calzada para acompañar a la familia y pedir justicia.
"Estoy muy agradecida con todos. En el peor momento estuvieron y me dieron mucho apoyo. Mi papá era muy querido acá, muy honesto, muy laburador", expresó Greta.
Al día de hoy, no se conoce con exactitud qué llevó a Godoy a cometer el brutal crimen. Si bien algunas versiones indicaban que “Carlitos” podría haber brindado algún dato sobre una suma de dinero, los vecinos descreen de esa versión. “Cuidaba a Oscar como nadie”, había contado una mujer a El Diario Sur.
Por su parte, la hija de Gramuglia relató que la versión de que el diariero fue el entregador surgió del propio delincuente. Sin embargo afirmó que “ese hombre desvariaba, decía y hacía cosas sin sentido”, por lo que no condiera que haya sido un entregador directo sino que “a lo mejor habló de más".
En cuanto al delincuente de 27 años, se encuentra detenido y está acusado de “Homicidio”. Se intentó establecer si actuó sólo o junto a cómplices, como también el móvil del crimen. La causa está en mano de la Unidad Funcional de Instrucción N° 11 de los Tribunales de Lomas de Zamora.



