Liliana es una de las vecinas del lugar, que se encuentra reclamando por el arreglo del gran bache. "Hace 4 años que vivo acá. Viene, pasa una máquina que le tira tres piedritas y se va. La última vez que pasó fue antes de la cuarentena", contó a El Diario Sur.
En dicha esquina se une el final del asfalto con el comienzo de la calle de tierra, lo que genera un pozo que hace que sea propicios para que se estanque una gran cantidad de agua. "Los vecinos de alrededores tienen desagües y esa esquina es un embudo, viene el agua de todos lados y muere ahí", explicó la vecina.
Liliana cuenta que esto provoca problemas para circular, por lo que "no entra un remis, ni un patrullero ni una ambulancia". Además, el agua estancada hace que haya una gran cantidad de mosquitos "que no podes combatir", por lo que se teme que sea un foco de enfermedades como el dengue.
Además, en los días de lluvia el pozo acumula una gran cantidad de agua que incluso puede llegar a las casas de los vecinos: "cuando llueve fuerte todo va a parar en los terrenos cercanos a la esquina porque no tiene salida para ningún lado. Nosotros estamos a 30 metros y casi siempre se nos inunda todo el terreno a punto de entrar a la casa".


