Lilian Garro ingresó a trabajar en el Hospital Oñativia de Rafael Calzada en 1995, cuando el edificio todavía no había abierto sus puertas. Tenía poco más de 30 años y no imaginaba que aquel lugar terminaría convirtiéndose en el espacio donde desarrollaría gran parte de su vida. A los 69 años, continúa recorriendo sus pasillos y conserva recuerdos de cada etapa que atravesó. "Es mi segunda casa", afirmó.
La historia de la trabajadora que acompañó al Hospital Oñativia desde sus comienzos: "Es mi segunda casa"
Lilian Garro trabaja en el Hospital Oñativia desde antes de su inauguración. Recordó su crecimiento, el incendio de 2017 y su vínculo con la institución.
La vecina de Almirante Brown y administradora de salud fue testigo del crecimiento del establecimiento desde sus primeros días. Según expresó ante El Diario Sur, ingresó como personal de limpieza y, tras estudiar, ascendió de puestos: "Empecé con nada y este lugar me dio todo, soy lo que soy gracias al Hospital".
Además, contó que muchas de las mejoras que en la actualidad parecen habituales no existían cuando comenzó a trabajar allí: "Cuando entré no había nada de lo que hay ahora. Todo creció muchísimo en estos años". Entre los cambios que más recordó aparece la construcción del edificio de pediatría, una obra que permitió separar la atención infantil de la guardia general. "Antes estaban los chicos junto con los adultos y eso era un problema. Entraban accidentes y los nenes estaban ahí. Después se hizo todo el sector nuevo de pediatría", indicó.
El incendio que conmovió a todo el Hospital Oñativia
Su historia también estuvo atravesada por los vínculos personales construidos dentro del hospital. Entre los recuerdos acumulados en más de tres décadas hubo uno que todavía la conmueve. Ocurrió en 2018, cuando un incendio afectó gran parte del establecimiento y obligó a evacuar sectores completos. "Me llamaron a las seis de la mañana. Llovía muchísimo y me dijeron que el hospital se estaba quemando", relató.
Como vivía cerca, llegó rápidamente al lugar. Allí encontró a trabajadores y profesionales organizando el traslado de pacientes mientras avanzaba la emergencia. De esta manera, señaló que neonatología ya había comenzado a ser evacuada y que decenas de familiares buscaban información sobre sus seres queridos: "Todos colaboraban. Algunos bajaban pacientes y otros tratábamos de orientar a los familiares. Hicimos listados para que pudieran saber dónde estaban las personas internadas. Afortunadamente no hubo víctimas fatales".
El lugar que la acompañó toda su vida
Con el paso de los años, el Hospital Oñativia dejó de ser solamente su lugar de trabajo. Allí construyó amistades, atravesó momentos difíciles y fue testigo de historias que todavía recuerda. Por eso, cuando piensa en el lugar, no lo hace como un edificio o una institución, sino como un espacio que la acompañó durante gran parte de su vida.
Después de haberlo visto nacer, acompañar su expansión y atravesar junto a sus compañeros episodios críticos, afirmó que su mayor deseo es que el establecimiento continuará en funcionamiento: "Ojalá pudiera seguir muchísimos años más, porque fue un hospital que se hizo y se levantó de cero con la gente, con los empleados y con la comunidad que siempre nos apoyó". Asimismo, concluyó: "Fue todo para mí".
Leé más La historia del verdulero de Ezeiza que se hizo viral por sus ofertas




