En Domselaar, Gladis Gómez continúa al frente de Refugio Los Pinos, un espacio que alberga a más de 150 perros y otros animales rescatados. Sin embargo, la mujer de 67 años atraviesa una situación económica cada vez más complicada y necesita colaboración para cubrir los gastos diarios de alimentación, medicamentos y mantenimiento del lugar.
La principal preocupación de Gladis sigue siendo el alimento balanceado. En el refugio se consumen alrededor de 60 kilos por día, una cantidad que representa un gasto difícil de afrontar sin ayuda externa. A esa necesidad se sumaron nuevos costos vinculados a la prevención de pulgas y garrapatas, especialmente después de las últimas lluvias.
"Lo que se necesita es cubrir la dosis de alimento, que como siempre venimos ajustadísimos", explicó Gladis en diálogo con El Diario Sur. La mujer contó que también debe destinar dinero a las pastillas para los animales y a los tratamientos de aquellos perros que presentan problemas de salud.
El refugio funciona en Boulevard de la Paz 1403, entre Nicaragua y Venezuela, en la zona rural de Domselaar. Allí, Gladis sostiene desde hace más de una década un espacio que comenzó hace 20 años y que actualmente alberga a más de 150 perros, además de otros animales.
Refugio Los Pinos: los gastos de alimento y medicamentos
Uno de los gastos que se incorporó con mayor fuerza en las últimas semanas es la compra de medicamentos contra pulgas y garrapatas. Gladis explicó que consiguió una droguería que le ofrece precios más accesibles, pero aun así debe comprar los productos de manera progresiva.
"Sale 16.000 pesos, pero en 150 animales 16.000 pesos es un dineral", señaló. Por eso, intenta cubrir primero las necesidades de los perros que presentan problemas de salud. Además, contó que algunos animales tuvieron ehrlichiosis, una enfermedad transmitida por las garrapatas.
A los medicamentos se suma el mantenimiento del pasto, que debe permanecer corto para reducir la presencia de estos parásitos. Según explicó, los cortes cuestan entre 100.000 y 150.000 pesos, aunque consiguió a una persona que le cobra un precio más bajo y puede realizar el trabajo una vez por semana o, como máximo, cada quince días.
"Todo es dinero para el refugio: alimentos, mantenimiento del pasto, las pastillas, mantener el lugar ordenado. Todo es sumar dinero para los animales", resumió.

Menos colaboración y problemas de salud
La situación económica también se refleja en la caída de las donaciones. Gladis recordó que anteriormente contaba con dos o tres personas que colaboraban mensualmente con el refugio, pero actualmente solo una madrina realiza aportes regulares.
"Ahora hay una sola que deposita 50.000 pesos por mes, que te ponés a pensar, no es nada", explicó. La mujer también señaló que las rifas dejaron de ser una alternativa suficiente para reunir dinero y afrontar los gastos.
A las dificultades económicas se suma su estado de salud, que limita las tareas físicas que antes podía realizar. Gladis contó que tiene EPOC, insuficiencia renal, artritis reumatoidea y anemia hemolítica autoinmune, entre otros problemas que había mencionado anteriormente a este medio.
"Mi salud tampoco me ayuda, porque hago algo y me falta el aire. Mi salud no me está ayudando", expresó.
Pese a las dificultades, continúa sosteniendo el refugio y buscando alternativas para garantizar el cuidado de los animales. En su anterior diálogo con El Diario Sur, había explicado que el lugar también recibe animales abandonados y que las adopciones son escasas, especialmente en el caso de los perros adultos y de pelaje negro.

Cómo ayudar al refugio de Domselaar
Quienes quieran colaborar con Refugio Los Pinos pueden comunicarse directamente con Gladis Gómez al teléfono 2224 54-8735.
La ayuda económica está destinada principalmente a la compra de alimento balanceado, medicamentos contra pulgas y garrapatas y al mantenimiento del predio. Son gastos permanentes que Gladis debe afrontar para sostener a los más de 150 perros que viven en el lugar.







