La expansión de los grandes bazares de origen chino cambió el paisaje comercial de las principales localidades de la Zona Sur. En los últimos dos años, estos negocios comenzaron a ocupar amplios locales, en muchos casos los que habían quedado vacíos tras el cierre de cadenas de electrodomésticos o galerías, especialmente en los centros comerciales de Monte Grande, Lomas de Zamora, Lanús, Adrogué y otras ciudades de la región. En ese marco, El Diario Sur dialogó con un economista que explicó el fenómeno.
Bazares chinos en el Conurbano: la explicación de un economista y las quejas de comerciantes locales
El fenómeno genera debate entre comerciantes, economistas y empresarios por su impacto en el consumo y la producción local. La mirada de un economista local.
La expansión de los mega-bazares chinos no es un fenómeno aislado sino la consecuencia de cambios en la economía global y de la coyuntura argentina. "Desde mediados de 2024 y con más fuerza durante 2025, el comercio minorista argentino atraviesa lo que algunos llamaron 'la segunda ola' del empresariado chino", planteó el economista Félix Schmidt en diálogo con El Diario Sur.
A diferencia del desembarco de fines de los años noventa, el maestrando en Economía y Negocios con Asia Pacífico e India (UNTREF) sostuvo que "China no solo produce productos baratos, sino que innova y genera que los nuevos desarrollos lleguen a las grandes poblaciones a un precio accesible". En ese marco, explicó que los nuevos bazares ocupan grandes superficies y reúnen en un mismo espacio rubros que antes funcionaban por separado, desde bazar y juguetería hasta electrónica, perfumería, ferretería y camping.
Schmidt vinculó el crecimiento de estos comercios con el deterioro del consumo. "Menos dinero disponible en las familias de trabajadores genera menos consumo y el impacto también lo sufren los comerciantes, que no solo venden menos, sino que tienen que competir contra un modelo de negocio que optimiza muchos costos", afirma.
En su análisis, esta transformación está asociada a las políticas económicas actuales. "La quita y/o reducción de aranceles a los productos importados, el poco control sobre aplicaciones con envío 'puerta a puerta' como Shein, Temu y Amazon, combinado con un encarecimiento de la energía y un 'dólar barato', ocasiona distorsiones tan grandes que importar comida sea más barato que producirla con trabajadores argentinos", remarcó.
Como consecuencia, el economista entiende que "los bazares chinos han entendido muy bien este contexto y se convirtieron en una especie de shoppings en cada una de nuestras ciudades". También señala que el fenómeno ocurre en paralelo con la reconversión de muchos supermercados chinos hacia este formato comercial, ya que "los productos de bazar no tienen fecha de vencimiento, necesitan menos mano de obra y el margen de remarcación puede ser mucho más alto".
Para respaldar esa tendencia, Schmidt destaca el fuerte incremento de las importaciones provenientes de China y subraya que, a diferencia de años anteriores, "vienen perdiendo participación los bienes intermedios e insumos e incrementándose las importaciones de bienes finales que se venden en este tipo de bazares".
El nuevo formato
A diferencia de los tradicionales "Todo por 2 pesos" que marcaron una época a fines de los años noventa, el nuevo formato reúne en un solo espacio artículos para el hogar, decoración, perfumería, cosmética, juguetería, electrónica, ferretería, camping, librería y otros rubros. Los locales suelen compartir una estética similar, con amplios pasillos, iluminación LED, góndolas de gran tamaño y sistemas de lockers para que los clientes dejen sus pertenencias al ingresar. El sistema anti-hurtos suele funcionar con una empleada parada en un banquito que vigila las instalaciones.
El fenómeno también coincide con un fuerte crecimiento de las importaciones desde China y con la mayor presencia de productos terminados en el mercado argentino. Según distintos relevamientos, entre 200 y 300 mega bazares abrieron en el Área Metropolitana de Buenos Aires durante los últimos 24 meses, impulsados por la disponibilidad de grandes superficies comerciales y por un modelo que concentra una amplia variedad de productos bajo un mismo techo.
Mientras algunos comerciantes tradicionales advierten por el impacto que esta competencia genera sobre el comercio de cercanía y la industria nacional, desde el sector empresario sostienen que el crecimiento responde a una demanda de los consumidores, que priorizan precio, variedad y calidad. Así, el avance de estos establecimientos se convirtió en uno de los cambios más visibles del comercio minorista en el Conurbano, donde cada nueva apertura atrae a cientos de vecinos que recorren los locales en busca de ofertas y novedades.
Preocupación en los bazares tradicionales por el avance de estos nuevos comercios: “Nos abruma”
La llegada de grandes bazares del estilo chino comenzó a cambiar el panorama comercial en la región. Comerciantes tradicionales advierten que la competencia se volvió más difícil y aseguran que la diferencia está en la calidad de los productos y la atención personalizada.
Uno de los casos más emblemáticos es el de Bazar Popey, histórico comercio de Monte Grande con más de 75 años de trayectoria, que cerrará sus puertas a fines de agosto y actualmente liquida toda su mercadería.
Su propietario, Pablo Bursztyn, cuestionó el modelo de estos nuevos locales. "No son bazares porque venden solamente lo que consiguen barato. Los bazares tradicionales tienen variedad y calidad", afirmó.
En San Vicente, David Franzen, de Bazar Los Mellis, también señaló que el fenómeno afecta al rubro. "Nos afecta un montón. La gente compara una cacerola de $6.000 con una de $25.000, pero no siempre sabe que una está hecha para durar toda la vida y la otra no."
Además, destacó que el diferencial de los comercios de barrio sigue siendo la atención. "No solo vendemos un producto. El cliente puede volver, preguntarte, cambiar algo. Nos conocemos todos. Esa cercanía las grandes cadenas no la tienen."
Franzen también manifestó su preocupación por el contexto que atraviesa el sector. "Nos mata, nos abruma, nos preocupa muchísimo. Nosotros trabajamos con locales habilitados, pagando impuestos y facturando. Estos negocios vienen como una ola y no sabemos si podrán sostenerse en el tiempo".
El detalle de los nuevos multi negocios en Esteban Echeverría
- Mundo Barato: Vicente López 23, Monte Grande. Abrió en febrero de 2026 con una propuesta de artículos de bazar, librería y hogar desde $1.000 y $2.000.
- Todo por Poco: Laprida 263, Lomas de Zamora. Inauguró en julio de 2026 sobre la peatonal con productos desde $1.000 y generó filas de hasta tres horas para ingresar.
- Bazar chino de dos pisos: Vicente López 128, Monte Grande. Abrió en junio de 2026 con dos plantas y una amplia oferta de productos para el hogar, librería, indumentaria, maquillaje y mascotas.
- Mundo Bazar: Hernández al 30, esquina Adolfo Negro, Luis Guillón. Comenzó a instalarse a pocos metros de la estación como parte del boom de estos comercios en la región.
- Multishop: A metros de la estación de Luis Guillón, sobre la calle Madariaga. Abrió sus puertas a comienzos de este año.




