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Hipogea, otra casa del mundo artístico de Canning

Un espacio artístico que nació para un grupo de amigos y que hoy abre sus puertas a los vecinos de la zona, con el fin de brindarle un lugar a los artistas para exponer sus obras.

Canning es una ciudad que pareciera no destacarse por lo artístico, pareciera ser un lugar donde solo se presentan algunos shows aislados, que aparecen esporádicamente en algún shopping o restaurant. Sin embargo, en los recovecos de esta localidad, Hernán Scholz y su esposa Orieta formaron el espacio Hipogeo. Un lugar que no es un teatro, no es un cine, no es un estudio de baile, ni menos un restaurant. Es un sótano y, a pesar de eso, se ve travesado por todas estas estas actividades. Un espacio donde el pilar fundamental es lo sensorial y lo artístico.   

Todo surgió hace dos años, cuando Hernán Scholz y su esposa Orieta, quienes no pertenecen a este rubro, decidieron empezar a desarrollar su lado más artístico y su vocación de productores en pequeños eventos que desarrollaban en el sótano de su casa (Galeano 3724, Canning). Al principio, era para un grupo muy reducido de gente, solo para amigos, para ser más exactos. Sin embargo, el arte es algo que desde lejos se percibe, y poco a poco se fue sumando cada vez más gente.

"Yo tengo muchos amigos artistas. Al principio, era un espacio solo para ellos, más cerrado. Y después, con el tiempo, fuimos invitando a gente de la zona que fuimos conociendo desde que nos vinimos a vivir acá: amigos, vecinos, etc. Y así, cada vez empezamos a abrirnos un poquito más, y a aprovechar el espacio para que las amistades que hacían cosas artísticas tengan un lugar donde exponerlas”, contó Hernán.

Espectáculos de Hipogea

El lugar abarca diferentes tipos de shows, desde una obra de teatro o un recital hasta una degustación de vinos; desde música rock hasta una obra de sainetes criollos o una película sobre la inmigración. Todo atravesado por el concepto de "arte hedonista”, una doctrina que asocia el bien con el placer sensorial e inmediato.

"No tenemos un perfil definido, ni queremos tenerlo.  Las cosas van a tomar el curso que deban tomar. Siempre estamos buscando el costado sensorial y artístico. Hemos hecho baños de gong en forma terapéutica. Fueron dos horas tocando este instrumento. Esto  generó toda una vibración y un sonido hermoso”, explicó el dueño del lugar.

A pesar de que esto pareciera ser un gran negocio para cualquier persona, el matrimonio Scholz no se lo toma más que como un hobbie. "Lo nuestro es tratar de difundir cosas artísticas”,  expresa Hernán y eso se ve plasmado en los precios de los shows. Los mismos varían dependiendo del espectáculo, pero están diseñados para poder pagarle al artista, cobrar la comida y obtener solo un pequeño plus para el mantenimiento del espacio. Un espectáculo, con cena incluida, puede rondar alrededor de los $250 y $300 y asiste un público de entre 40 y 50 personas. 

Uno de las principales máximas de Hipogeo es que el artista siempre debe cobrar por el trabajo que está realizando, sin importar si es callejero, una persona que lo toma como un hobbie y/o alguien más profesional. 

"Muchas veces el que va a consumir algo artístico piensa que si no va a la calle Corrientes, se lo tenés que regalar. Existe también la mirada de que si vas a un restaurant y pagas $500 una botella de vino, está bien; pero cuando le decís que le tenés que dar más de $50 a un músico, piensan que le estás robando. Sentimos que el trabajo del artista  tiene un valor, un esfuerzo, un ensayo y muchas de trabajo y de estudio y que eso hay que pagarlo”, expresó Scholz.

El arte en Canning

A pesar de la gran variedad en los shows que exponen, Hipogeo es un espacio para artistas que, si bien tienen un amplio reconocimiento por parte del público, se considera que se ubican en una segunda o tercer línea, en cuanto a popularidad. Además, muchos de ellos lo toman solo como un trabajo secundario o un hobbie. 

"La verdad es que en Canning tenemos muy poca oferta y lo único que se difunde son las obras de Casa Central. Obras que son por ahí de artistas más conocidos. Sacando eso, es prácticamente nula la oferta artística”, expresó Hernán.

Es por eso que Hipogeo se presenta como un lugar totalmente diferente al paisaje común que estamos acostumbrados de Canning. Un lugar donde la parte más bella, interesante, autóctona y, sobre todo, artística se deja ver a la luz.

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