Pablo González se crio en La Martona y jugó durante diez años en las inferiores de Vélez Sarsfield, donde compartió la categoría por muchos años con el campeón del mundo Nicolás Otamendi y el subcampeón (en 2014) Ricardo Álvarez, con quien mantiene una amistad a día de hoy. Desde hace 13 años juega en La Martona Verde y viene de convertir todos los goles de su equipo en la goleada por 4 a 0 ante El Rebenque.
Jugó en Vélez y ahora demuestra su jerarquía en La Martona Verde: marcó 4 goles en un partido
Pablo González la rompió ante El Rebenque y convirtió todos los goles de su equipo. Es amigo de Ricky Álvarez, a quien conoció tras jugar en todas las categorías de inferiores en El Fortín.
Pol, como le dicen sus amigos, es hincha Vélez y se dio el lujo de jugar al fútbol durante diez años representando los colores que lo apasionan. “Jugaba de volante por izquierda y en Cuarta pasé a jugar más de doble cinco. Me caracterizaba por la buena pegada y técnica, con pase”, contó ante El Diario Sur el zurdo que ahora destaca con La Martona Verde.
Hasta los 21 años, Pablo González jugó en Vélez, donde compartió la cancha durante varios años con cracks como Nicolás Otamendi, Ricky Álvarez, Gastón Díaz y Marcos Torsiglieri; y fue capitán de su categoría hasta la Sexta División. “Algunos, por saber que vivías en un country, te miraban de reojo como que ‘este no tiene hambre’, incluso algún entrenador me lo ha dicho. Pero después, en los entrenamientos, les demostraba que no era así”, manifestó.
A pesar de pertenecer a una clase social distinta a la de la mayoría de sus compañeros en el vestuario del club, Pablo destacó que “siempre fui muy respetuoso y me llevé bien con todos los chicos”. “No fue ningún impedimento”, subrayó.
“En donde sí me complicó fue en que, como yo no tenía ninguna necesidad, no acepté ninguno de los ofrecimientos para tener representantes. Cuando sos más chico te sirve porque te dan botines y cosas que te faltan. Un tiempo después estuve cerca de firmar contrato y el no tener representante creo que me jugó en contra”, sostuvo.
Tras un año en Tristán Suárez, Pablo decidió alejarse del fútbol profesional. “Habíamos hecho una buena campaña para ascender, pero me pagaban dos mangos y las presiones eran muchas. Se metió la barra en el vestuario con armas para presionar al plantel y no me gustó eso. Así que decidí continuar con mis estudios y disfrutar del fútbol con amigos”, señaló.
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Actualmente, Pablo González es contador público, vive en Carlos Spegazzini con su mujer y dos hijas pequeñas, de dos y cuatro años. A su vez, es dueño de Ezeiza Centro Parking, un estacionamiento para que los viajeros puedan dejar su auto a diez minutos del Aeropuerto de Ezeiza.
Sale de memoria: La Martona Verde mantiene el plantel de hace 15 años
Cuando Pablo González decidió terminar su etapa en el fútbol profesional a los 22 años, comenzó a jugar en el equipo de La Martona Verde, el cual ya tenía un plantel conformado hacía unos pocos años atrás. “Desde ese momento que somos los mismos. Empezamos en la Liga Country Sur y pasamos a ADCC. Hoy somos los más grandes de Primera, promediamos más de 30 años de edad en el plantel, cuando el resto de los equipos promedian los 20 años”, contó.
“Nos cuesta en lo físico los últimos minutos del partido, eso se nota. Este año sumamos a algunos chicos más, pero la base es la misma”, dijo el delantero del equipo que recién ascendió de la B a la A en la liga. “Venado II y La Martona Amarillo son los dos equipos que mejor juegan de la categoría”, afirmó.

