Tras la derrota en la final del Mundial frente a España, Leandro Paredes regresó a la Argentina. Al llegar a su casa de Canning, fue recibido por decenas de vecinos, chicos y familiares que lo esperaban para brindarle una cálida bienvenida.
Canning: Leandro Paredes recibió el cariño de los vecinos en el regreso a su casa
Tras volver al país, el mediocampista de Boca saludó a chicos y chicas que lo esperaban en la puerta de su casa de Canning.
El mediocampista de Boca Juniors se tomó unos minutos para saludar a quienes se acercaron hasta la puerta de su vivienda, ubicada en el country Saint Thomas Este Oeste. Allí, firmó autógrafos y se sacó fotos con los presentes, que aguardaban su llegada para demostrarle su apoyo y afecto.
A pesar del duro golpe deportivo que significó la caída en la final mundialista, Paredes respondió con gestos de cercanía hacia quienes lo esperaban en Canning, donde reside desde hace tiempo. El futbolista eligió vivir en esta localidad por su cercanía con el predio de entrenamiento que Boca Juniors posee en Ezeiza, una zona donde también residen otros jugadores vinculados al fútbol profesional.
Leé más: Luego del Mundial y del arribo del plantel a Ezeiza, Messi llegó directo a Rosario
La bienvenida que le prepararon a Leandro Paredes en su casa de Canning tras el Mundial
Luego de la derrota a manos de España en la final, parte del plantel de la Selección Argentina retornó al país con el segundo puesto conseguido en el Mundial en Estados Unidos. Y entre los integrantes de la delegación que recala en Ezeiza está Leandro Paredes, una de las figuras del elenco, vecino de Canning, a quien le aguarda un recibimiento especial por parte de la familia.
El capitán de Boca, que vive en el barrio Saint Thomas Este Oeste desde su vuelta al fútbol argentino, tendrá unos días de descanso antes de reincorporarse al Xeneize de cara al arranque de la competencia en el plano local, y como parte del reconocimiento desplegaron banderas y globos en su casa.
"Gracias Leandro por tanto", expone una de bandera de varios metros de largo sobre la fachada del hogar, en tanto que también hay una imagen gigante con una de las maniobras más importantes de su labor en el Mundial, la del despeje sobre el final en el partido de octavos de final contra Egipto, que permitió evitar no sólo la derrota y mantener el parcial empate sino que también brindar un envión anímico para lo fue el gol de Enzo Fernández poco antes del cierre.
Paredes, con esa salvada, se expuso como una de las piezas claves del equipo conducido por Lionel Scaloni, vital para avanzar en la competencia hasta llegar a la final, momento en el que fue suplente e ingresó en el complemento en lugar de Nicolás González.


