"Hace diez años atrás no había equipos de Mamis, eran los que jugaban en clubes o directamente la gente joven, de hecho a las chicas que yo les decía no sabían lo que era el hockey, cuenta Mariela Rodríguez, una de las fundadoras de lo que fue el equipo de Mamis Hockey que represento a Venado II en los años más movidos de ese deporte en la ciudad.
Canning |
Mamás coraje, adentro de la cancha
Tres madres, y tres historias. El deporte Mamis desde la perspectiva de quien empezó de grande, quien tuvo que dejar y volvió después de la maternidad, y la relación con hijos grandes que incursionan en el mundo del deporte.
16 de octubre de 2016 - 19:53
Rápidamente elije aclarar: "Era un auténtico equipos de Mamis Hockey. Hoy están las ex jugadoras de hockey de clubes que cuando se les termina la carrera van al Mamis, pero en ese momento era el verdadero espíritu de madres que buscaban hacer algún deporte de conjunto.
La mamá de hoy ha dejado atrás los conceptos de ama de casa o madre mártir. Entienden su rol dentro de la familia, pero más que nunca la independencia se ve reflejada en el deporte y en el salir de la rutina para un juego de conjunto. Es cierto, las madres son multifacéticas casi por instinto aunque a veces las cosas se amontonen. De hecho, Laura DellaCa no está segura aún si hoy irá a su partido en el Monte Grande Rugby Club: "Primero porque soy madre, y tengo a mi hijo y a mi familia, pero también a mi mamá que recién se mudó a la zona, y también obviamente vamos a querer estar con ella mis hermanos y yo, le cuenta amablemente a Diario Canning.
Ella es un ejemplo distinto al de Mariela. Llegó a competir en los niveles más altos del hockey argentino durante su juventud representando al club Ciudad de Buenos Aires, pero era otra la rutina. "No es lo mismo, yo jugaba de chica y llegaba de entrenar y tenía la ropa limpia y la comida hecha, son otras las responsabilidades cuando una es madre, explicó.
"Es una tendencia que se empezó a dar en el último tiempo gracias a Las Leonas. Dejé de jugar a los 27 años cuando todavía no era madre pero al año volví. Después fui madre y ahí tuve que dejar de jugar definitivamente, recuerda. Esta tendencia es moderna, como explican Mariela y Laura.
El caso de Romina es distinto porque formó una familia de deportistas. Su ex marido jugó en primera división y por esa razón explicó que siempre la apoyaron para el deporte de conjunto. "Hice deporte toda mi vida pero cuando empecé a tener hijos lo fui reemplazando por el gimnasio, o spinning, y no es lo mismo. Por eso todos me apoyaron cuando quise jugar. A pesar del acompañamiento, hoy vuelve a dejar un poco de lado su participación pero no para cuidar a los chiquitos. Los chiquitos crecieron y ahora uno de sus hijos se desempeña como futbolista de Primera en Defensores de Belgrano: "ahí ya dejamos los dos en segundo plano para acompañarlo a él, sinceró.

