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Canning: verdulero asiste a los accidentados en la Ruta 58

Leonardo Amaya es un verdulero de Canning al que le tocó ayudar a personas que no conocía. "Ya tuvimos varios de estos accidentes y reaccioné así", explicó.

El pasado domingo 7 de junio la rotonda de Canning fue testigo de un lamentable accidente que se cobró la vida de un hombre de 48 años de Guernica, perteneciente a la empresa de seguridad Securitas.

Cuatro días más tarde otra persona a bordo de una motocicleta también sufrió otro accidente al chocar con la rotonda ubicada en la intersección de las calles Barreiro y Dupuy. Afortunadamente sólo tuvo lesiones y pudo recuperarse tras ser asistido por personal médico en un hospital de la zona.

Ambos hechos fueron presenciados por Leonardo Amaya, empleado de la verdulería que está frente a dicha rotonda, en la cual muchos vecinos de Canning suelen hacer un “alto” en su camino hacia los countries para poder comprar frutas y/o verduras.

Sin embargo, trabajando allí esperando que el flujo de clientes aumente por la cantidad de autos que pasan por la puerta de la verdulería, Leonardo nunca habría imaginado que iba a tener que atravesar situaciones en las cuales en ciertas ocasiones uno debe reaccionar al instante.

Leonardo estaba en la verdulería cuando vio el impacto del empleado de seguridad con su motocicleta en la rotonda y los posteriores giros que dio en el aire hasta caer tendido en el suelo producto del accidente.

“Habrá rodado 20 metros hasta que cayó al piso, en el trajín recibió varios golpes y en ese momento ni lo pensé a lo único que atiné fue a correr hacia él para que se quedara quieto”, relató el hombre sobre el accidente. “Cuando llegué estaba mal y dejó de respirar, enseguida vino un policía e intentamos reanimarlo hasta que llegara la ambulancia”

A su vez, aseguró que no es la primera vez que le sucede:

“Ya tuve varios de estos accidentes y reaccioné así, es algo que me nace”.

En los días posteriores le tocó vivir una situación similar, hecho que le generó un “dejavú”. “Otro muchacho chocó contra la rotonda y si bien sólo tuvo varios golpes, logró llegar al hospital. La verdad es que tuvo suerte”, admitió y agregó: “Nosotros le guardamos la moto en la verdulería y después la vino a buscar”.

Al ser una zona con mucho campo y espacios abiertos la niebla suele cubrir por completo la visión de muchos conductores, quienes circulan a más de 60 kilómetros por hora y se encuentran de golpe con la rotonda, pese a la iluminación de la misma y la ruta.

La solidaridad en momentos difíciles

“En otros lugares me ha tocado asistir a otras personas también. En la autopista La Plata, me tocó asistir a una chica que se le dio vuelta el auto adelante mío, venía a alta velocidad y la dirección se le fue”, aseguró el hombre de 39 años y completó: “Me quedé con ella hasta que vino la ambulancia y los bomberos para poder sacarla del vehículo”.

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