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Civilización o barbarie (modelo 2020)

Mauricio Macri reapareció en una entrevista donde cuestionó la cuarentena temprana adoptada en la Argentina. Busca reposicionarse puertas adentro de su propia casa ya que algunos de sus soldados lo quieren jubilar.

Una vez más el ex presidente Mauricio Macri reapareció en una entrevista periodística donde cuestionó la cuarentena temprana adoptada en la República Argentina. Y como era previsible, su intervención provocó reacciones políticas dentro y fuera de su partido (PRO/Cambiemos/Juntos para el Cambio). La más notoria fue la ausencia de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal en el encuentro virtual que realizan todas las semanas los referentes del actual espacio opositor.

Macri también dedicó críticas públicas al ala peronista de su ex gabinete señalando con nombre y apellido a Rogelio Frigerio y a Emilio Monzó: “debí haber estado más atento ahí, prestado más atención...”.

Queriendo capitalizar la marcha del lunes, Macri sacó pecho con más declaraciones (aún más estridentes): “estamos ante el último gobierno populista de la historia argentina” y “estas movilizaciones nos hacen augurar un futuro promisorio para nosotros en 2023”.

El comentario de Macri acerca de la cuarentena provocó una respuesta técnica, de alguien de su propio espacio. Fiel a su estilo, y sin polemizar, el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, defendió las medidas adoptadas con una frase que ya había esbozado en otras conferencias de prensa: “...la cuarentena precoz salvó una catástrofe sanitaria que es muy difícil de ver porque no sucedió y no es sencillo de observar lo que hubiera sucedido”.

Según Quirós (a quien muchos ven como candidato legislativo en la elección intermedia de 2021), si el gobierno porteño no hubiera adoptado esta estrategia, la Capital Federal “...no hubiera tenido capacidad de atender de manera digna, humana y correcta a las personas que contrajeron la enfermedad”.

El funcionario recordó además que la administración de la Ciudad presentó un plan integral para ir desandando las medidas de la cuarentena incluso cuando aun todavía no se había atravesado el pico más importante de casos, con el objetivo de darle un respiro a la ciudadanía y recuperar capacidad de acción para momentos más críticos. Macri sufre en Quirós fuego amigo, aunque todo parece indicar que el que quedará en la historia será el ministro por ponerle el pecho a una pandemia peleando en la primera línea.

Hay otro dato para entender la súbita necesidad de escalar mediáticamente del ex presidente. Busca reposicionarse puertas adentro de su propia casa ya que algunos de sus soldados lo quieren jubilar.

Apoyado en los números de las encuestas que lo presentan como el político argentino con mejor imagen, Horacio Rodriguez Larreta hace que sus seguidores digan lo que el no puede: “el tiempo de Mauricio ya pasó, el futuro es nuestro”. En ese plural inclusivo están los Quirós y las Vidal pero también Margarita Stolbizer y los suyos que a diferencia de Carrió sigue sosteniendo que su limite es Macri. “Sin Macri, estamos, con él, no. Nuestro aporte es apuntalar una concertación política que vaya más allá de una alianza electoral de coyuntura”. Vale recordar que Lilita también decía que su límite era Macri, pero terminó siendo su confesora sentimental y asesora política (todo por el mismo precio).

Último párrafo para compartir un texto que me acercaron ésta semana y viene a cuento de los anteriores.

Hace años, una estudiante le preguntó a la antropóloga Margaret Mead cuál creía que era el primer signo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara sobre ganchos, vasijas de barro o piedras de molino. Pero no fue así. Mead dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua fue un fémur roto y luego curado.

Explicó que en el reino animal si te rompes la pierna mueres. No puedes escapar del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Eres carne de animales depredadores. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane. Un fémur roto que ha sanado es prueba de que alguien se tomó el tiempo para estar con el que cayó, le vendó la herida, lo llevó a un lugar seguro y lo ayudó a recuperarse. Según Mead ayudar a alguien más con dificultades es donde comienza la civilización.

Buena semana.

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