¿Qué hace el hijo de Bolsonaro paseando por el Conurbano? La pregunta podría ser el disparador para un chiste del estilo de los humoristas de TV de hace 20 años (se me ocurren algunos remates), pero no: en esta Argentina y este mundo cada vez más difíciles de entender, el hijo del presidente ultraderechista de Brasil, que tiene un rol fundamental en su gobierno, estuvo este viernes recorriendo el Municipio de San Miguel junto al jefe del territorio, el ex duhaldista, ex kirchnerista, ex massista y actual Macrista acérrimo Joaquín De La Torre.
Qué hace el hijo de Bolsonaro paseando por el Conurbano
Manuel Nieto.
A pesar de que solo faltan dos semanas para el balotaje en el que según la mayoría de las encuestas Lula Da Silva se impondrá ante Jair Bolsonaro y lo desplazará de la Presidencia de Brasil, el diputado federal por el Estado de São Paulo Eduardo Bolsonaro realizó un viaje a la Argentina en el que fue recibido como una estrella no solo por los libertarios ligados a Javier Milei, sino también por representantes de Juntos por el Cambio, un partido que se supone moderado.
Entre esos entusiastas del bolsonarismo derrotado –que de todas maneras hizo una mejor elección de la que se esperaba ante Lula en la primera vuelta- se ubican dos peronistas que pasaron a ser laderos del ex Presidente Mauricio Macri. Ambos forman parte de “los halcones” de Juntos por el Cambio: son el ex jefe del bloque oficialista del Senado durante los 12 años del Kirchnerismo, Miguel Ángel Pichetto, y el ex intendente de San Miguel (electo con la boleta de Cristina Kirchner en 2007 y 2011), Joaquín de la Torre.
De la Torre y Pichetto encarnan ahora el ala dura de la oposición al kirchnerismo –junto con Patricia Bullrich- en una muestra de fenomenal equilibrismo político. Ambos son un producto del clamor que hubo durante la gestión de Macri para que Cambiemos sume una “pata peronista”. Eran épocas en las que el “ministro CEO” Aranguren aplicaba un fuerte tarifazo y el kirchnerismo llamaba a “resistir con aguante”. En esos tiempos también hubo un pedido por parte de algunos sectores de poder para que el entonces oficialismo dejara de lado el purismo del PRO (de Marcos Peña y Jaime Durán Barba) e incorporara el volumen político de dirigentes del peronismo.
De la Torre, que había pasado por los diferentes oficialismos de turno dentro del peronismo hasta que en 2013 pasó al massismo, desembarcó en el macrismo en 2017 como ministro de María Eugenia Vidal en la Provincia. Ahora es senador provincial y acaba de lanzar su precandidatura a gobernador con una estrategia poco sutil: emular las consignas que le sirvieron a Bolsonaro en Brasil para ganar la Presidencia.
Así, esta semana se vieron los primeros carteles en los que De la Torre propone “poner orden” y “defender los valores cristianos”. La diferencia –significativa- con Bolsonaro es que el brasileño había proclamado los mismos conceptos durante una larga carrera política. Una sucesión de cambios hizo que su mensaje, de pronto, sintonizara con gran parte de la sociedad brasileña, y eso lo depositó en el Palacio del Planalto.
En Argentina, ocurre lo contrario. Políticos “de toda la vida”, que pasaron por diferentes credos e ideologías –como Pichetto y De la Torre- ahora cambian su discurso para tratar de sintonizar con el descontento de la población, especialmente del Conurbano, castigada por la inflación del 100% anual, el deterioro a mazazos del salario real y la inseguridad.
Esa degradación de las condiciones de vida en el país –y la imposibilidad de generar expectativas de mejora por parte de los sectores tradicionales de la política- explican la pregunta del principio: es por eso que el hijo de Bolsonaro encuentra como un buen plan venir a pasear por el Conurbano.


