La subasta, que había comenzado hace varios días, tuvo una oferta final de 7.142.500 libras (USD 9,2 millones), una cifra récord en lo que respecta a la compra de una prenda deportiva. El sitio oficial aún no publicó los datos sobre quién se quedó con este tesoro (aunque en estos casos suelen resguardar su identidad).
Cuando quedaban menos de cinco minutos para el cierre, se realizaron no menos de cinco nuevas ofertas que llevaron el precio de los USD 5 millones a superar los USD 9 millones. De la subasta participó el argentino Marcelo Ordas, quien posee la colección de casacas de fútbol más grande del mundo y esta semana viajó a Londres para intentar quedársela.
Sin embargo, el argentino no pudo quedarse con la reliquia de Maradona aunque llegó a ofertas 7 millones y medio. “Pensé que la ganábamos porque detrás de mi hay mucha gente que acompañó esta cruzada. El sueño que nos movilizó estar acá en Londres. Tenemos que firmar papeles todavía. Era llevarla a casa el sueño, llevarla a la Argentina. Triste por no poder llevarla a casa para compartirla con todos los argentinos”, se lamentó en diálogo con Radio Metro. Y agregó: “Del otro lado había gente de Medio Oriente con muchos más recursos económicos, no con más recursos históricos y pasionales como los nuestros.”
En los días previos a la subasta, en Gran Bretaña especulaban con que la camiseta termine siendo adquirida por una cifra que oscilaba entre los cinco y los ocho millones de dólares. Sin embargo, el número fue algo mayor a lo pronosticado.

