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Canning: un jugador de ADCC se retiró en cuarentena

Carlos Della Marchesina, jugador de El Rebenque, decidió colgar los botines en la cuarentena por el coronavirus, pese a la negativa de sus compañeros.

Llevamos cerca de 100 días desde que se decretó la cuarentena y por consiguiente que el fútbol argentino paró la pelota. Mientras la mayoría de los futboleros de Canning camina por las paredes intentando acostumbrarse a los entrenamientos online, algunos pocos utilizan el aislamiento para reflexionar sobre el presente y futuro.

Carlos Della Marchesina es un jugador de El Rebenque que en el inicio de la cuarentena comenzó a analizar la posibilidad de aprovechar el parate del campeonato de ADCC para abandonar las canchas de fútbol como jugador y pasar a ser un espectador más desde la tribuna. Finalmente, en los últimos días tomó la decisión de colgar los botines, pese a que sus compañeros le pidieron que lo hiciera en un partido cuando todo volviera a la normalidad. “Ya lo venía pensando porque los chicos juegan día de semana y yo trabajo como chofer en una fábrica y me levanto todos los días a las 5 de la mañana, entonces a esta edad no es lo mismo que antes después lo sufrís”, aseguró el hombre de 55 años que infló redes como centro delantero durante más de 30 años en partidos de fútbol.

Carlos se había incorporado al equipo de El Rebenque hace dos años, luego de ir a ver jugar al fútbol a su hermano y ex futbolista profesional Fabián Della Marchesina. “Les había dicho que iba a jugar solamente si precisaban alguno en el equipo, pero me insistieron y fui”, contó al tiempo que recordó la particularidad que tuvo su debut en el torneo: “Entré a jugar 15 minutos porque no puedo correr mucho por un accidente que tuve. Cuando estábamos en el tiempo adicional hubo un córner para el rival, rechazaron y me quedó a mi para irme mano a mano y el árbitro terminó el partido (risas)”.

“En el año 99 con mi hermano mayor tuvimos un grave accidente en una autopista yendo al campo. Una chica se desvaneció al volante y nos chocó de lleno. Me fracturé la cadera y perdí más del 60% de la movilidad de la pierna izquierda, por eso me costó mucho volver a jugar y los chicos de El Rebenque me recibieron como a uno más”. Carlos Della Marchesina. “En el año 99 con mi hermano mayor tuvimos un grave accidente en una autopista yendo al campo. Una chica se desvaneció al volante y nos chocó de lleno. Me fracturé la cadera y perdí más del 60% de la movilidad de la pierna izquierda, por eso me costó mucho volver a jugar y los chicos de El Rebenque me recibieron como a uno más”. Carlos Della Marchesina.

A partir de ese momento Carlos congenió en la química del equipo y explicó el vínculo que generó no sólo con todos sus compañeros, sino también con el capitán por una situación en especial: “Me gustaba mucho cuando Diego Siciliano hacía goles, porque estuvo con sequía 4 o 5 fechas y una vez que empezó a hacerlos se los gritábamos todos. Le decía que hiciera los goles y me los dedicara”.

“Se lo va a extrañar. Siempre venía con ganas de pasarla bien, aunque quería ganar siempre, fue un placer que se retire jugando para El Rebenque. El goleador de mil batallas, un fenómeno de tipo”. Pablo Molina, compañero de equipo. “Se lo va a extrañar. Siempre venía con ganas de pasarla bien, aunque quería ganar siempre, fue un placer que se retire jugando para El Rebenque. El goleador de mil batallas, un fenómeno de tipo”. Pablo Molina, compañero de equipo.

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“Carlos es un ser humano excepcional y como jugador de fútbol extraordinario en su posición de nueve goleador. Lo conozco hace mucho tiempo porque me había llevado a jugar anteriormente al torneo de la fábrica Canale”. Diego Guzmán, compañero de equipo. “Carlos es un ser humano excepcional y como jugador de fútbol extraordinario en su posición de nueve goleador. Lo conozco hace mucho tiempo porque me había llevado a jugar anteriormente al torneo de la fábrica Canale”. Diego Guzmán, compañero de equipo.

“Formamos un grupo fenomenal con todos los muchachos y les estoy muy agradecido por todo lo que compartimos. Ojalá les cambien los días para los fines de semana así puedo ir a verlos”, agregó y volvió a referirse sobre su retiro: “Tengo los botines puma guardados en la caja todavía, como estuve mucho tiempo sin jugar todavía me quedó. Ahora estoy viendo si los cuelgo en algún lado”.

Una familia que respira fútbol

Carlos es el hermano mayor de Fabián Della Marchesina, ex jugador profesional del ascenso argentino e ídolo de Excursionistas y reconocido en Temperley. Desde que tienen uso de razón juegan juntos a la pelota en su querido Llavallol, situación que les permitió conocerse de memoria en un partido de fútbol. “Con Carlos jugábamos desde chicos en el barrio hasta que fui profesional, pero cuando me retiré como jugador volvimos a hacerlo juntos porque nos entendíamos muy bien. Siempre lo asistía y el definía como 9 goleador, con mirarnos sabíamos que movimiento iba a hacer el otro”, aseguró Fabián.

“Siempre trató de protegerme y cuidarme, es un gran jugador, gran definidor y una mejor persona. Ahora no lo vamos a tener cuando se reanude el campeonato, pero va a seguir estando con nosotros porque es una persona que anima el grupo y alienta a los compañeros”, expresó Fabián emoción reflejada en su voz.

Por otra parte, fuera de las canchas también compartieron la pasión por el fútbol desde otro lugar: “Fui delegado de las divisiones inferiores en Termperley adhonoren y viajamos por todo el país. Fabián era y es técnico de una de las categorías por lo tanto tuvimos lindas experiencias”, completó Carlos.

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