ENTREVISTA- ANY VENTURA

Entre todas las mujeres

Gráfica, radio, televisión, las variantes de una periodista de excelencia, que ha hecho de la ductilidad y la sensatez, las razones de su permanencia y crecimiento. Hermosa y sensual, además, hoy en Bendita...
viernes, 11 de marzo de 2016 · 13:22

-¿Consideras que este es uno de tus mejores momentos?

-La verdad que sí, considero que es uno de mis mejores momentos porque hago muchas cosas y todas son variadas, distintas. Estoy en Bendita,  con "Octavo Mandamiento” el programa que conduzco hace quince años y se emite por Canal Metro, dirigiendo el suplemento sindical del Diario Popular. Además de eso, estoy llena de proyectos como arrancar un nuevo programa de radio.

 

-¿Cómo hace para combinar estos trabajos tan distintos?

 -Me divierte, me gusta mucho. No me es difícil pero Imagináte que, por ejemplo, a la mañana estoy reunida con los sindicalistas y a la noche me transformo y me siento como panelista en Bendita, en donde tengo un personaje, donde el conductor que es Beto Casella deja que cada uno juegue su rol, se luzca y de lo mejor para el programa. Es una persona muy generosa.

 

-¿Siempre supiste que querías ser periodista?

-Sí, siempre tuve esa vocación. Desde muy chica hacía crónicas y cuando digo chica digo, siete u ocho años. A cualquier lugar al que iba, volvía a mi casa y hacía una nota sobre lo que había pasado, mis impresiones. Después eso lo leía mis familia, mis amigas y yo estaba feliz.

 

-¿Cómo arrancaste en el medio?

-Antes de dedicarme al periodismo, estudie Sociología en la UBA, venía de colegio privado, vivía realmente en un tupper. A mí la faculta la universidad me abrió la cabeza. Al poco tiempo decidí inclinarme por el periodismo, me presenté en el diario "La Opinión”, me llamaron ya ahí comencé mi carrera. Desde ese momento no pare más, trabajé por todas las revistas y diarios de la Argentina.

 

-¿Militó en algún momento?

-Sí, cuando estaba en la facultad. Estuve cerca de ser Montonera. Cuando ingresé, yo venía de otro mundo, no conocía nada, entonces me cambió mucho estudiar. Ahí fue cuando, en la época de la dictadura, me acerqué a la CGT de los Argentinos de Ongaro, y también cerca de la JP siendo militante peronista.

 

-¿Cómo vivió esas épocas de la dictadura?

-Fueron momentos complicados, más que en ese entonces, con mi ex marido estábamos en un grupo con otros militantes y  teníamos una revista que se llamaba "Movimiento” que era de la JP, que no quería destruir a Isabel, la reivindicábamos continuamente porque creíamos que si Perón la había elegido, había que apoyarla. Una de las tapas fue con de ella y la Tiple A nos puso una bomba.

 

-¿Te tuviste que ir del país?

-No, me tuve que cuidar. En ese momento estaba separada, tenías a mis hijos muy chicos y su padre no me daba el permiso para sacarlos. De todas formas, nunca fue una idea concreta, siempre estábamos tratando de evitar los problemas, de buscar "refugio” y cuidarnos muchos.

 

-¿Pudiste entrevistar a personajes de ese momento?

-Si, a algunos. Creo que el más importante que hice en ese momento y que luego lo volqué en un extenso libro, fue a Jorge Antonio, el hombre que en España era el encargado de recibir a la gente que entraba a Puerta de Hierro. Formó parte del Peronismo porque compartió sus días con Perón, era un hombre que, obviamente, sabía demasiado y tenía mucha información.

 

-¿Cuántos libros escribió?

-Cuatro, "Sin Anestesia”, un libro de reportajes, "Jorge Antonio, el hombre que sabe demasiado”. Después trabajé en Radio Provincia y entonces hice una investigación sobre los intendentes y  "Las que mandan” que cuenta como era el poder de las mujeres en la época menemista. Ahora  quiero sacar otro libro, casi que es una necesidad.

 

-¿Por qué una necesidad?

-Porque me gusta mucho escribir, a veces cuando me aboco mucho a otras cosas como la tele o la radio y paso tiempo sin escribir, extraño. Yo principalmente soy una periodista gráfica que se volcó a otras ramas, entonces, no puedo estar sin escribir unas líneas.

 

-¿Le costó ser mujer periodista?

 -Mucho, no fue muy fácil. Al principio, me mandaban a la parte más frívola del diario y otras tantas veces no me dejaban firmar mis notas. En mis inicios, en radio y televisión también me mandaban a hacer notas menos comprometidas.

 

-Trabajo en "El Gráfico” también…

-Sí, durante mucho tiempo quise trabajar en ese diario y no dejaban entrar mujeres. Después pude entrar y fue uno de los trabajos más interesantes que tuve porque se convirtió en un desafío. Primero, cuando llamas a los entrevistados, se sorprenden de que los esté contactando una mujer y obviamente, me subestimaban. También es cierto que yo no iba a preguntarles solo temas de futbol, o a competir con mis compañeros que eran especialistas en el tema, yo iba a buscarle una vuelta a las notas

 

-¿Cómo hizo para ganarse ese lugar?

 -Con trabajo, a fuerza de laburo. Pero siento que soy una privilegiada, por una como yo hay treinta mujeres que no llegan.  También creo que el conocimiento me vino de grande,  y durante muchos años, escribí en muchos diarios y no me conocía nadie, no sabían cómo era mi cara.

 

-¿Considera que tiene alguna particularidad que la hace destacarse del resto de las mujeres periodistas?

-Por supuesto, pero creo que esas cualidades que tengo no solo me destacan de las mujeres periodistas sino del resto en general, y es que soy muy laburadora y obsesiva con el trabajo. Te doy un ejemplo, Tenía que hacerle una nota a Lanusse, y él no atendía a la prensa. Lo llamé durante un año, todos los días hasta que accedió. Después hice guardias muy extensas cuando trabaja en la revista "Semana” y Guillermo Vilas estaba peleado con nosotros, insistí tanto hasta que se apiadó de mí a las doce de la noche y me dio una nota.

 

-¿Cuándo cobró notoriedad?

-Me parece que fue con la televisión, hubo dos o tres momentos que hicieron que la gente me empieza a reconocer. En especial, un día que escribí una nota sobre Mirtha Legrand y ella me invitó a almorzar a su mesa. Ahí pasa de ser periodista gráfica a ser más televisiva. Queramos o no, lo que hace que la gente nos reconozca es la tele.

 

 -¿En algún momento te quedaste sin trabajo?

-Sí, hubo una época en la que estuve sin trabajo y fue muy difícil porque tengo tres hijos y eran muy chicos. En ese momento yo era madre de dos nenes que fueron de mi primer matrimonio y después volví a tener una relación larga de la cual tuve otra hija. Es por eso que ahora valoro tanto el trabajo, además de que me hace muy feliz, entonces valoro tanto el momento que estoy viviendo.

 

-¿Cómo te llevas con el amor?

-Tuve dos relaciones importantes, mi primer matrimonio que duró tres años, me case muy joven, a los diecisiete años y ahí tuve a mis dos hijos, y después volví a tener una pareja con la cual estuve veinticuatro años y con el que tuve a mi última hija. Aprendí mucho del amor con esas relaciones, ahora soy otra mujer, busco otras cosas.

 

-¿Qué buscas ahora?

 -Ahora busco que me hagan reír, que me diviertan, que se ría de sí mismo y yo me pueda reír de mí. Las personas solemnes me alejan, la diversión te ayuda a llevar la vida. Los momentos serios llegan, mientras tanto vamos a reírnos.

 

-¿Tuviste momentos de soledad?

-No muchos porque estuve casada desde muy joven, entonces, es algo con lo que no se convivir. No me llevo bien con la soledad, seguramente, le tengo miedo a la soledad.

 

-¿Cómo te imaginas dentro de un tiempo?

-Siendo feliz, siguiendo por este camino de hacer lo que me gusta, variado, redescubriéndome haciendo cosas nuevas. Creo que estoy en mi mejor momento y que en un tiempo voy a estar mejor todavía.

 

 

 

 

 

 

 

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