Diego Torres, director del CFP402, destacó la importancia que el viejo programa Conectar Igualdad hubiera tenido en este contexto.
Educación: "Se nota la brecha entre el que tiene computadora y el que no"
Diego Torres, director del CFP402, destacó la importancia que el viejo programa Conectar Igualdad hubiera tenido en este contexto de educación virtual.
¿Cómo está funcionando en este contexto de educación virtual el CFP402?
Nuestra oferta educativa es muy demandada. A principio de año fueron testigos de estas colas que hace mucha gente a veces desde el día anterior para conseguir una vacante, porque son limitadas. Esta situación de inscripción la tuvimos que hacer virtual en el segundo cuatrimestre por la pandemia y la respuesta fue la misma. En el día se fueron se agotaron todas las vacantes. Para mí es un motivo de orgullo pero también una preocupación por no poder dar respuesta a toda la demanda. Nos encantaría pero no es una cuestión de la institución ni que pase por mí. Son los recursos con los que contamos y lo ponemos a disposición.
¿Fue posible adaptarse a esta nueva normalidad?
Tenemos una cuestión que salta a la vista cuando hay gente que no tiene acceso a la parte virtual. Pero esto es una situación que se nos da. Había programas años anteriores, que se daban en el programa Conectar Igualdad con gestiones de gobierno nacionales y populares que tenían en cuenta a los estudiantes y después se desfinanció, entonces tenemos esa brecha con chicos sin posibilidad de acceder a las netbooks. Eso nos hubiera dado la posibilidad de estar más conectado con los chicos.
¿Notan la diferencia entre la generación que recibió las netbook de ese programa y la que no?
Si, totalmente. Era una herramienta válida. El programa conectar igualdad empezó entregando netbooks a chicos de secundaria, y nosotros trabajamos con chicos de 16 años para arriba. Era una herramienta a la que los chicos no podían acceder, entonces esa diferencia social entre el que tiene y no tiene una computadora se nota. El programa acortaba esa brecha.
¿Y cómo pueden ustedes achicar esa brecha?
Cuando vienen a nuestro instituto tienen la herramienta. Pero en este contexto de conectividad virtual es más fácil que los chicos contaran con esa herramienta.
¿Los docentes pudieron adaptarse?
Hay cursos a los que les fue más fácil y a otros más difícil. Hay cursos de informática que están más acostumbrados. Obviamente en los que llamamos oficios duros hace falta el entorno formativo. En un curso de tornería es mucho mejor en el taller. Para el curso de costura tenemos las máquinas industriales acá. Entonces ahí sí se hace mucho más difícil.
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