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Docente de Monte Grande tuvo un sentido gesto con su alumna aislada por Covid-19

Viviana Frutos es profesora del Instituto San Enrique De Ossó, ubicado en El Jagüel. Le llevó un presente a una estudiante para que recupere el ánimo durante su aislamiento.

El trabajo de los docentes durante la pandemia no se limita solo a las clases virtuales. Viviana Frutos (49), vecina de Monte Grande y profesora del Instituto San Enrique De Ossó, sorprendió con un presente a una de sus alumnas, aislada por Covid-19. El regalo le permitió a la estudiante recuperar el ánimo para volver a conectarse al Zoom y transitar de mejor manera el contagio.

Alma Luggo tiene nueve años y vive junto a su mamá, Natalia Rufrancos, en la localidad de El Jagüel. Ambas se sorprendieron gratamente cuando la maestra llamó a la puerta de su casa: "Le trajo una bolsita de regalo con golosinas y un libro con una dedicatoria. También le dijo unas palabras muy lindas. Mi nena fue feliz de solo verla. Fue un mimo muy lindo, la verdad no lo esperábamos", dijo la madre de Alma a El Diario Sur.

Para no correr riesgos, y si bien la docente recibió ambas dosis de la vacuna contra el Covid-19, mantuvieron todo el tiempo la distancia social y el uso de barbijo, además de haber hecho breve la visita desde la vereda: "La recibimos manteniendo mucha distancia. Con el solo hecho de haber venido a la puerta Almi ya se puso feliz", continuó Natalia.

Para la maestra, el gesto fue parte del trabajo que hace como docente todos los días desde hace 29 años: "Alma se dejó de conectar a las clases virtuales dos días, y me pareció raro. La mamá me comentó que estaba angustiada, así que pensé que esto la podía alegrar. Ese mismo día que le llevé el regalo se volvió a conectar; le faltaba el ánimo", explicó.

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Sin embargo, Frutos asegura que el gesto es parte de la esencia con la que se desenvuelve toda la comunidad educativa del Enrique De Ossó: "Acá lo que se ve es una maestra que fue a llevar un regalo, pero no es un trabajo solo mío. La escuela entera hace un gran trabajo en valores, pensando en los chicos y en las familias".

Alma y su mamá tienen por delante algunos días más de aislamiento, aunque sin dudas los transitarán con un semblante diferente gracias a Viviana, una de las tantas docentes que educa con libros, pero también con el corazón.

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