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Abuela de Monte Grande: Betty adoptó como hija a su nieta y juntas superaron una historia de dolor

Los padres de Melina, que ahora tiene 24 años, no pudieron hacerse cargo de su crianza, por lo que su abuela tuvo que tomar el rol de mamá.

Juana Beatriz Maldonado, más conocida como Betty, de 85 años, es la abuela de Melina Sosa Pino, de 24, pero entre ellas se consideran “madre e hija”. Betty, vecina del barrio La Campana de Monte Grande, se hizo cargo de Melina cuando sólo tenía dos años de edad, ganó la tenencia y la crió como su hija. “ Para mí es mi mamá, ocupó ese rol en mi vida”, manifestó Melina ante El Diario Sur.

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Cuando Melina era sólo una bebé, su mamá, quien falleció hace menos de dos años, sufría una enfermedad que le imposibilitaba la crianza. “Betty fue como una mamá y un papá para mí. Por cosas de la vida no me criaron ellos, toda mi vida sentí y siento que Betty es mi mamá, no mi abuela”, remarcó Melina.

“Cuando ella era chiquita y su mamá tenía ciertos problemas por la enfermedad, mis amigas en el barrio que también eran madres me insistían que tenía que pedir la tenencia, así que me decidí a hacerlo. Fui al Juzgado de Lomas de Zamora, pude hablar con el juez Raúl Bonadío y le conté lo que pasaba. Muchos me dijeron que no me la iban a dar, pero se equivocaban”, señaló Betty, la abuela de Monte Grande.

“A los pocos días, el juez me citó para decirme que Melina ya podía estar en mi casa y quedarse conmigo en Monte Grande. Cuando me dijo eso, no sabía qué hacer de la emoción ni qué decirle. A pesar de la felicidad que yo tenía, fue muy triste ese día. A los papás los habían citado al juzgado pero no querían ir, entonces tuvimos que ir a su casa para llevarnos a Melina. No fue un momento lindo, tenía miedo de qué podía pasar y me escondí en un arbusto”, recordó Betty.

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Betty, la abuela de Monte Grande, ahora es bisabuela de Luna y Francesca.

Betty, la abuela de Monte Grande, ahora es bisabuela de Luna y Francesca.

Cuando la tuve de nuevo a Melina en mis brazos fue un alivio tan grande, no pude contenerme y lloré. Dije ‘bueno ya está, se terminó todo’, fue un proceso difícil. Hasta no tener la tenencia no me dejaban ni llevarla al jardín. Pero cuando la tuve en casa fue todo diferente, la llevaba todos los días al jardín y después al colegio”, contó.

Nunca me van a alcanzar las palabras para describir lo que siento o pienso de Betty, mi mamá. Siempre me acompañó al colegio y me inculcó que para ser alguien hay que estudiar. Todos los años íbamos a Mar de Ajó de vacaciones, me encantaba salir con ella. Me hizo todos los cumpleaños y me invitaba a todo el mundo, incluso a mis maestras. Si hay algo que amo de ella son sus empanadas santiagueñas, es mi comida favorita”, señaló Melina.

Betty como abuela y bisabuela

Melina convive con su marido, Sergio Valenti, con quien tiene dos hijas, Luna y Francesca. “Todo lo que aprendí de Betty lo estoy aplicando ahora, hago lo que ella siempre hizo conmigo. Fue y es un amor como mamá y ahora como abuela también. Es la bisabuela de las niñas pero para nosotras es su abuela, las chicas le dicen abuela”, contó Melina.

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