“Nada ni nadie me va a separar de esta profesión”, aseguró Matías “Cachete” Cabral, un futbolista de Monte Grande que desde hace un mes forma parte de un club de España, en diálogo con El Diario Sur.
Del club Santa Rosa de Monte Grande a España: la carrera de "Cachete" Cabral
Comenzó en la sociedad de fomento Santa Rosa, en Monte Grande, tuvo un paso por San Martín de Burzaco y ahora, con 22 años, milita en un club de la tercera división de España. Sueña con un club argentino de primera.
En junio de este año decidió renunciar a su contrato con Defensores de Villa Ramallo, para lanzarse a la oportunidad de ir a Europa a desarrollar el deporte que tanto lo apasiona. Se trata de Manzanares C.F, un club de tercera división.
El próximo domingo jugarán el último amistoso, ya que el 4 de septiembre comienza el campeonato de tercera división, para el cuál se están preparando desde hace tiempo. A pesar de que la intensidad de los entrenamientos, Matías explicó que no le costó adaptarse porque está acostumbrado, ya que juega al fútbol desde los tres años.
La competencia finalizará en mayo del 2023: “Solo queda trabajo y darle para adelante, ya que el objetivo es ascender”. Según contó Matías, su aspiración personal, además de triunfar en este campeonato, es volver a Argentina y jugar en un club de primera división.
“Todos desde muy chicos soñamos con esto”, explicó el futbolista y agregó que sus nuevos compañeros lo recibieron con amabilidad. “Son buenas personas y humildes, la verdad es que se armó un buen plantel”, remarcó.
De los jugadores que forman parte de Manzanares C.F, seis son argentinos y dos ya eran conocidos por Matías, ya que fueron compañeros durante su paso por el club San Martín de Burzaco.
Sus orígenes en el club Santa Rosa
“Siempre voy a estar agradecido por todo lo que me ayudaron desde un principio”, expresó Matías en referencia a quienes lo acompañaron desde el club Santa Rosa, donde dio sus primeros pasos en el deporte.
Ingresó cuando tenía tan solo cinco años, aunque en realidad ya jugaba desde los tres. Su padre también formaba parte del club e incluso terminó dirigiéndolo durante un año: “Él siempre estuvo ligado al fútbol, la experiencia de que me dirija fue buena y chocante a la vez, ya que como todo padre e hijo teníamos nuestro carácter”.
A pesar de haber pasado por otros clubes, hasta el mes pasado, Matías formaba parte del cuerpo delegado de Santa Rosa y tenía la categoría 2012.
Debutó en “La Candela”, donde firmó un contrato por tres años, cuando él tenía 10. Luego, pasó por Lanús, Tristán Suárez y San Martín de Burzaco, donde debutó a los 18 años.
Tiempo después formó parte de El Porvenir, y desde ahí llegó a Defensores de Villa Ramallo, donde se abrió la oportunidad de irse a España.

