“Uno siempre sueña con jugar en Primera, la verdad es que es algo inexplicable”, expresó Lautaro Cardozo, el joven de 20 años que comenzó a jugar al fútbol a los 6 años en la sociedad de fomento Santa Rosa, ubicada en Monte Grande, y hoy forma parte de la Primera de Tristán Suárez.
Un joven de Santa Rosa de Monte Grande pasó a formar parte de la Primera de Tristán Suárez
Se llama Lautaro Cardozo, tiene 20 años y se formó en la sociedad de fomento Santa Rosa, de Monte Grande. Debutó en la Primera del Club Tristán Suárez.
Lautaro solo jugó en Santa Rosa hasta que, a sus 10 años, se le presentó la oportunidad de entrar a las infantiles de Suárez, y más adelante a las inferiores. “Después tuve la suerte de debutar en Primera”, señaló Lautaro. En cuanto a ese momento, contó que fue en un partido entre Tristán Suárez y el Club Chaco For Ever.
En diálogo con El Diario Sur, Lautaro remarcó que el hecho de haber llegado a estar en Primera es “una experiencia única” y agregó que “se trata de darte cuenta de que el esfuerzo que uno hace día a día vale la pena”.
“Cuando empezás siempre es por diversión, o solo es un sueño. Pero cuando te vas haciendo grande te das cuenta de que podés lograrlo”, explicó el futbolista y agregó que, al darse cuenta, “le metés y arrancás a soñar en grande”.
Sobre la repercusión entre su familia y compañeros del Club, Lautaro sostuvo que fue “muy buena” y que se encuentra agradecido: “Desde un principio me apoyaron y me acompañaron, les debo todo”.
Al ser consultado sobre sus proyectos a futuro, comentó que, por el momento, su deseo es afianzarse en Suárez. “Estoy muy cómodo y espero poder seguir el año que viene y darle para adelante”, expresó.
“No tengo nada para reprochar, me dan la facilidad de entrenar al 100 por ciento todos los días, tanto el técnico, como los profesores, utileros y todo el equipo”, sostuvo Lautaro.
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Los comienzos de Lautaro en Santa Rosa
Los comienzos de Lautaro en el deporte fueron particulares: “Arranqué porque me anotaron mis papás para sacarme un poco de casa, porque teníamos un patio grande y querían que, tanto mis hermanos como yo, dejáramos de jugar ahí y romper cosas”.
Sus padres decidieron que comience el deporte en la sociedad de fomento Santa Rosa, ubicada en Reconquista 631. El futbolista sostuvo que, hoy en día, aquella decisión lo pone “muy contento”.

