La organización Ayudemos a los Chicos realizó el pasado domingo una nueva caravana de autos clásicos y motos en la localidad de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría con el objetivo de reunir donaciones que fueron entregadas al merendero Sagrado Corazón ubicado en el barrio La Victoria.
Monte Grande: realizaron la caravana solidaria de autos clásicos y motos
La organización Ayudemos a los Chicos realizó una caravana solidaria de autos clásicos en Monte Grande, donde entregaron donaciones a un merendero.
Decenas de vehículos y motos de los más diversos modelos; entre los que se puede encontrar un Ford T, un Auto Unión, un Fiat 600, un Peugeot 403, entre otros; se dieron cita en la tarde del domingo para llevar adelante la caravana que se extendió desde el Campo Amat en Monte Grande hasta el barrio La Victoria, cuya entrada se encuentra en la calle Colón al 5000.
Cada uno de los conductores y de los asistentes al evento llevaron una donación que podía constar de alimentos no perecederos, zapatillas o ropa, que fueron entregadas en el merendero Sagrado Corazón, que se convirtió en el punto final de la caravana.
El evento contó con el acompañamiento del área de Tránsito de Esteban Echeverría y los Bomberos Voluntarios locales. Durante el recorrido, los vehículos circularon haciendo sonar sirenas y bocinas, llamando la atención de grandes y chicos que vieron la caravana que recorrió gran parte de Monte Grande.
En ese marco, la actividad busco combinar la pasión por los vehículos clásicos con una acción solidaria destinada a fortalecer el trabajo de un comedor del distrito. En el mes de mayo, los organizadores llevarán a cabo una nueva caravana por Monte Grande.
Ayudemos a los Chicos realiza este tipo de acciones solidarias desde el año 2013. “Van más de 600 comedores que ayudamos. De 2013 hasta hoy”, aseguró Claudio González, su titular, en diálogo con El Diario Sur.
Un Ford A de 1931 que sigue en marcha en la caravana
Entre los vehículos que participarán de la caravana habrá verdaderas piezas de colección. Uno de ellos es el Ford A modelo 1931 de Héctor Roberto Crosta, integrante del grupo Autos Clásicos de Luis Guillón.
El auto se mantiene totalmente original y conserva características impensadas en los modelos actuales: volante a la derecha, frenos a sistema mecánico —“fierro contra fierro”—, arranque con botón al pie y acelerador ubicado en el centro.
“La sensación de manejar algo así no tiene palabras”, contó. “Son detalles de otra época que despiertan la curiosidad y el entusiasmo del público cuando los ve desfilar”, concluyó el vecino.
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