La comunidad católica de Luis Guillón despidió con pesar al padre Salvatore La Terra, sacerdote que dejó una profunda huella en la parroquia Parroquia La Anunciación, donde desarrolló parte de su ministerio pastoral y acompañó a generaciones de fieles.
Luis Guillón: conmoción por la muerte del padre Salvatore La Terra, impulsor de una Capilla
El sacerdote falleció durante el Viernes Santo. Fue impulsor de la creación de la capilla Espíritu Santo de Luis Guillón, Esteban Echeverría.
La Terra falleció el 3 de abril, Viernes Santo, a los 97 años, luego de atravesar una prolongada enfermedad. Según la información difundida por su congregación, en los últimos años permanecía postrado, afectado por un infarto vascular y una insuficiencia cardíaca.
Nacido el 14 de enero de 1929 en Scicli, en la provincia italiana de Ragusa, conoció la Congregación de los Hijos de Santa María Inmaculada en Argentina, precisamente en Luis Guillón, en 1950. Dos años después viajó a Roma para realizar el noviciado, estudió teología en la Universidad Urbaniana y fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1956.
En 1958 partió nuevamente hacia América Latina. Tras pasos por Sarandí, Junín y San Felipe, entre 1970 y 1978 desarrolló su ministerio en Luis Guillón como párroco. Durante esos años fue recordado por su cercanía con la comunidad y por impulsar la creación de la capilla Espíritu Santo, una obra pastoral que amplió la presencia religiosa en distintos sectores de la localidad.
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"Era un hombre de muchísima oración"
El actual párroco de La Anunciación, Federico Witzel, lo recordó como una figura decisiva en su formación religiosa: “Él fue mi formador cuando recién ingresé a la Congregación, en la primera etapa de la formación, que es el postulantado. Tuve la gracia de poder conocerlo y compartir con él casi un año. Me transmitió muchísimas cosas, sobre todo una espiritualidad profunda y rica en la adoración al Santísimo, la Eucaristía y la espiritualidad mariana”.
Witzel agregó: “Era un loquito lindo, sano y santo, devoto de la Virgen María. No me cabe la menor duda de que hoy está en los brazos de ella y contemplando el rostro del Señor”.
También destacó su vida de oración cotidiana: “Me transmitió la confianza permanente en el Señor, era un hombre de muchísima oración. Cuando no lo encontrabas en su oficina o haciendo algo, siempre estaba con el Santísimo o rezando el rosario. Por eso digo que para mí hoy es un santito que intercede por todos nosotros”.
Luego de su paso por Argentina, La Terra continuó su ministerio en Chile, donde desarrolló tareas pastorales en Santiago, Valparaíso, San Patricio y Las Nieves. En 2019, al cumplir 90 años, dejó de celebrar misa de manera autónoma, aunque continuó haciéndolo acompañado hasta 2021.
Su figura permanece especialmente ligada a la historia parroquial de Luis Guillón, donde vecinos y fieles lo recuerdan por su sencillez, su espiritualidad mariana y su compromiso con la vida comunitaria.
Otra dolorosa partida
En los últimos días, la comunidad también recibió otra noticia dolorosa: el fallecimiento del padre Luciano Bosia, ocurrido el 1° de abril en Génova, Italia, a los 85 años. El sacerdote, nacido en esa ciudad en 1940, desarrolló una extensa tarea misionera en América Latina y también tuvo un paso destacado por Luis Guillón.
Bosia llegó a Argentina en 1968 como misionero y, tras desempeñarse en Sarandí y otros destinos pastorales, en 1983 fue destinado a Luis Guillón como párroco, donde ejerció su ministerio durante cinco años. Luego continuó su tarea en otras comunidades de Argentina, Chile y México.
En sus últimos años regresó a Italia por problemas de salud. Según informó su congregación, atravesaba un progresivo deterioro físico y falleció tras complicaciones cardíacas y pulmonares.


