Dos vecinos de Luis Guillón llevaron adelante un documental sobre Rocambole, el reconocido artista visual detrás de gran parte de la iconografía de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Se trata de Marcia Paradiso y Matías González, realizadores egresados de la Facultad de Lomas de Zamora, que estrenaron la película hace un mes en el Cine Gaumont y continúan sumando funciones en distintos espacios culturales.
Dos vecinos de Luis Guillón estrenaron un documental sobre Rocambole
La producción, realizada por Marcia Paradiso y Matías González, fue presentada en el Cine Gomont tras cuatro años de trabajo.
El proyecto, titulado “Rocambole en el camino”, comenzó hace cuatro años y fue seleccionado en una convocatoria de la Provincia de Buenos Aires para el desarrollo de documentales. Según contaron los realizadores, la propuesta surgió con la intención de abordar no solo el fenómeno ricotero, sino también el impacto cultural y artístico de Rocambole dentro del rock nacional.
“El proyecto fue creciendo desde la idea de pensar qué pasa con la imagen, la cultura popular y la música. Queríamos que le interesara no solo a los ricoteros, sino también a cualquier persona interesada en la cultura”, explicó Paradiso durante una entrevista en el stream de El Diario Sur en vivo.
El documental sigue a Rocambole en charlas y encuentros culturales, donde el artista repasa su historia, sus influencias y su manera de entender el arte. A lo largo de la película también aparecen referencias a los orígenes de Los Redondos y distintos movimientos culturales de La Plata. Quienes quieran conocer más sobre la obra de los vecinos pueden hacerlo a través del Instagram @rocambole_enelcamino.
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El detrás de la obra
Paradiso destacó que una de las búsquedas fue mostrar el detrás de una obra que muchas veces quedó asociada únicamente a las tapas de discos. “Nada está improvisado. Hay muchísimo estudio, muchísima formación y muchísimas vivencias detrás de cada imagen”, sostuvo.
La producción fue realizada con un presupuesto reducido y atravesó distintas dificultades vinculadas al contexto actual del cine documental. Según señalaron los directores, una de las principales complicaciones fue la reducción de funciones para películas documentales en salas oficiales.
A pesar de eso, las funciones en el Gaumont agotaron entradas y el film sumó nuevas proyecciones en otros espacios culturales. “Demostramos que hay interés por el cine documental y por este tipo de historias”, remarcaron. Actualmente, el documental continúa con presentaciones especiales en distintos puntos del conurbano y la Ciudad de Buenos Aires. Además, los realizadores adelantaron que buscan acercar la película a centros culturales y espacios de la región.


