Cuando la Selección Argentina gana, en Monte Grande hay una melodía que ya se volvió parte de la celebración. Entre bombos, banderas y camisetas albicelestes aparecen una trompeta y un trombón que marca el ritmo de la fiesta. Detrás del instrumento está Pablo Camio, un comerciante de 54 años, dueño de Calzados Acero, que se convirtió en uno de los protagonistas de los festejos mundialistas en la ciudad.
Pablo Camio, el trompetista de Monte Grande que le puso su música a los festejos por la Selección
Dejó el fútbol por un problema en la rodilla, encontró en la trompeta una nueva pasión y desde el Mundial de Qatar acompaña cada celebración argentina en la plaza Mitre.
La historia de Pablo con la música comenzó después de un cambio inesperado en su vida. Durante años estuvo ligado al fútbol, pero un problema físico lo obligó a dejar la actividad. “Arranqué tocando la trompeta cuando no pude jugar más al fútbol. Fue mi cambio, tuve que hacer un cambio de estilo por un problema que tengo en la rodilla”, contó.
Fue así como encontró en la trompeta una nueva forma de seguir conectado con una de sus grandes pasiones. Antes de convertirse en el músico de los festejos de Monte Grande, ya tenía experiencia tocando en las tribunas. “Cuando tocaba la trompeta iba a tocar a la cancha, a la hinchada de Independiente”, recordó.
La primera vez que llevó el instrumento a una celebración de la Selección surgió casi de manera espontánea. Pablo, que vivió toda su vida en Monte Grande, decidió sumar la trompeta a la alegría de los vecinos.
Su debut como protagonista fue durante el Mundial de Qatar 2022, cuando comenzó a acercarse a los festejos con su instrumento. Desde ese momento, los vecinos empezaron a reconocerlo y esperarlo cada vez que juega la Selección.
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“No me dejan ir”
La repercusión que genera entre los vecinos lo sorprende incluso a él mismo. “No me deja ir la gente, quiere que toque, que toque”, contó entre risas.
Las horas de música y emoción también tienen su costo: “Al final termino con los labios todos rotos, que de hecho los tengo todos rotos ahora. Espero recuperarme para el domingo, porque el domingo le vamos a pegar largo y tendido, si Dios quiere”.
Los más jóvenes son quienes más lo impulsan a seguir tocando. “Me dicen que toque, que toque y toca esta, toca la otra. Me llaman donde están los bombos, me llevan para el medio y bueno, a soplar”, relató. A pesar del cansancio, asegura que disfruta cada momento: “Me encanta, me gusta, me gusta mucho”.
La banda sonora de la pasión argentina
Pablo cuenta con un amplio repertorio de canciones de cancha y de la Selección. “Las de la cancha casi todas, de hecho las de la Selección las toco todas”, aseguró.
Aunque no pudo viajar al Mundial por algunos inconvenientes personales, sigue acompañando a la Argentina desde Monte Grande y también forma parte de La Percu Argentina, el grupo con el que comparte su pasión por la música y la hinchada. Su objetivo es continuar acompañando cada encuentro y cada festejo. “Ahora, salga bien o salga mal, vamos a venir lo mismo”, afirmó.


