En El Jagüel funciona un proyecto que busca mucho más que formar actores: construir un espacio cultural desde el propio barrio. Se trata del primer elenco teatral de la localidad, una iniciativa que comenzó a gestarse a mediados de 2024 en la Sociedad de Fomento Altos de Monte Grande y que, con el tiempo, se multiplicó en grupos de niños, jóvenes y adultos.
El Jagüel tiene su primer elenco de teatro: nació por iniciativa de una vecina
El proyecto comenzó a gestarse a mediados de 2024 en la Sociedad de Fomento Altos de Monte Grande y hoy reúne grupos de distintas edades.
La idea surgió a partir de una propuesta de Rosa Arellano, vecina, poeta y actriz, quien tenía el deseo de desarrollar una actividad teatral en su propio barrio. Para llevar adelante el proyecto, el actual vicepresidente de la institución, Aldo Mastrangeli, convocó a una docente y directora teatral con quien había trabajado años atrás.
“Él sabía que era muy fuerte para mí generar un movimiento cultural en cada lugar donde voy, fundar espacios y fomentar el teatro comunitario como medio de expresión que represente a un territorio”, explicó a El Diario Sur Mariela Langdon, directora del proyecto.
La primera convocatoria tuvo una particularidad: no se trató de esperar a que aparecieran personas con experiencia teatral, sino de partir de un grupo de vecinos que ya quería que existiera ese espacio. Diez personas se inscribieron inicialmente y fueron el punto de partida para comenzar a construir el elenco.
Con el tiempo, la propuesta creció y actualmente también funcionan un elenco teatral de niños y otro de jóvenes. La iniciativa apunta a formar a los participantes desde cero y generar un verdadero “semillero” teatral, donde cada grupo desarrolla propuestas de acuerdo con sus posibilidades y edades.
Teatro sin escenario
Una de las características centrales del proyecto es la manera de entender el espacio teatral. El salón de usos múltiples de la Sociedad de Fomento puede convertirse en una sala de teatro sin necesidad de contar con un escenario tradicional.
“Nosotros no necesitamos un escenario ni un telón para poder representar, sino que nos remitimos a aquel origen del teatro que podía hacerse en cualquier espacio”, explicó la directora.
Las puestas en escena aprovechan distintos sectores del salón: los actores pueden aparecer desde una escalera, una puerta o cualquier otro rincón. La intención es que todo el espacio se transforme en teatro y que el público también forme parte de esa experiencia.
Aunque actualmente cuentan con un pequeño escenario gracias a un intercambio cultural con otras instituciones —la Biblioteca de Luis Guillón les donó un tablado—, la propuesta mantiene su esencia: utilizar el espacio completo como parte de la puesta.
Desde que comenzó el proyecto ya realizaron más de cinco propuestas teatrales, con funciones destinadas tanto a las actividades propias de la institución como a fechas especiales y presentaciones organizadas por el elenco.
Una propuesta cultural al alcance de todos
El proyecto también busca acercar el teatro a personas que quizás nunca tuvieron la posibilidad de asistir a una obra.
La idea es que los vecinos puedan encontrarse con una propuesta cultural a pocas cuadras de sus casas, sin necesidad de trasladarse hasta Capital, Monte Grande u otras localidades y afrontar gastos de transporte, comida y entradas.
“Que un territorio se transforme a través de la cultura, que se transforme por el derecho a la cultura que se ejerce”, es uno de los objetivos que atraviesa la iniciativa.
Para lograrlo, el grupo también desarrolla un trabajo de promoción dentro del barrio, tanto a través de las redes sociales como mediante la difusión “cuerpo a cuerpo”, buscando que las propuestas lleguen a cada hogar.
Además, quienes no pueden pagar una entrada también tienen la posibilidad de acercarse y participar de las actividades.
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Un café concert con humor, música y reflexión
Actualmente, el elenco presenta un café concert pensado para generar una experiencia diferente para el público. El salón se transforma con mesas, velas, sillones, puffs y distintos tipos de mobiliario, mientras los actores se desplazan entre los espectadores.
La obra toma elementos del café concert tradicional, aunque no utiliza improvisación: todo el espectáculo está pautado. A través del humor negro, la música y distintas situaciones teatrales, busca generar una reflexión sobre la sociedad actual.
La propuesta está inspirada en textos de Osvaldo Dragún y Tito Cossa, dos referentes del teatro argentino, y recupera parte de la mirada política y social presente en sus obras.
El homenaje a Rosa Arellano
La historia del elenco tiene además un componente emocional que atraviesa a todo el proyecto. Rosa Arellano, la vecina que impulsó originalmente la idea de contar con un elenco teatral en El Jagüel, falleció durante el verano de 2026.
Su muerte generó un fuerte impacto entre quienes forman parte del espacio, pero también reforzó la idea de continuar con aquel proyecto que ella había imaginado para su barrio.





