Granja Tres Arroyos, la propietaria de la planta de Cresta Roja en El Jagüel, se presentó formalmente en concurso preventivo. En el expediente judicial, el presidente de su directorio, Joaquín De Grazia, detalló las causas que llevaron a la compañía a esta instancia y reconoció una deuda que supera los $126.000 millones.
La propietaria de Cresta Roja se presentó en concurso preventivo y reconoció una deuda de $126.000 millones
Granja Tres Arroyos atribuyó su crisis a la caída del consumo y al cierre de mercados. Cómo impacta en Cresta Roja.
El pedido no alcanza únicamente a Granja Tres Arroyos (GTA), sino que solicita un trámite conjunto por agrupamiento económico para las cuatro sociedades que integran el grupo: GTA, Wade, Avex y Holding Agro Industrial S.A. (HAISA).
GTA es la empresa madre y concentra la mayor parte de la actividad operativa. Wade opera la planta de El Jagüel, Avex cuenta con un complejo avícola en Río Cuarto, Córdoba, mientras que HAISA es la sociedad controlante y posee el 99,941% del capital del grupo.
Granja Tres Arroyos y la crisis del mercado interno
En el expediente al que tuvo acceso Infobae, la empresa rechazó que la situación financiera sea consecuencia de un manejo empresario imprudente o de una explotación operativamente inviable. Según sostuvo, el deterioro respondió a una combinación de desequilibrios macroeconómicos, cambios en las reglas del sector y otros factores extraordinarios.
Uno de los principales argumentos de GTA es el denominado “estrangulamiento del mercado interno”. La compañía sostuvo que la demanda de pollo llegó a un límite luego del fuerte crecimiento registrado desde comienzos de siglo.
El escrito también señala que la pérdida sostenida del poder adquisitivo de las familias redujo la capacidad de absorción del mercado y afectó la demanda general de alimentos.
A esto se sumó el aumento de los costos de energía, fletes, insumos y salarios. Por tratarse de un producto perecedero, la empresa explicó que no podía almacenar la producción a la espera de mejores precios y que debió vender por debajo del costo de reposición para sostener la estructura y la distribución.
Importaciones y cierre de mercados externos
Según el expediente, entre 2024 y 2026 también aumentó el ingreso de carne aviar proveniente de Brasil, en un contexto de flexibilización de licencias de importación y reducción de aranceles.
La empresa sostuvo que el ingreso de productos extranjeros a precios de oportunidad limitó los valores de venta en el mercado interno e impidió trasladar completamente los costos de faena, energía y mano de obra.
Otro factor señalado fue el brote de gripe aviar de 2023. La pérdida del estatus sanitario provocó el cierre de los mercados de China, Chile y la Unión Europea, que constituían para GTA una fuente importante de ingresos en divisas.
De acuerdo con la compañía, el cierre de esos destinos hizo que la producción se volcara sobre un mercado interno que ya se encontraba saturado, mientras continuaban aumentando los costos de granos, energía, logística y mano de obra.
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Una deuda superior a $126.000 millones
El expediente reconoce una acumulación de cheques de pago diferido rechazados que superaba los $126.000 millones al momento de la presentación judicial.
El deterioro también aparece reflejado en los balances. Los Resultados No Asignados pasaron de un saldo positivo de $3.944 millones en 2022 a un resultado negativo de $68.968 millones en 2023 y de $37.108 millones en 2024. Para 2025, la empresa proyectó un saldo negativo acumulado de $122.052 millones. En el mismo período, el índice de liquidez cayó de 1,43 en 2022 a 0,51 en 2025.
La empresa declaró que sostiene directamente más de 1.700 puestos de trabajo y que la cifra supera los 3.000 si se incorporan las compañías vinculadas al grupo. El texto también menciona que, desde el comienzo de la crisis financiera, se produjeron más de 1.000 despidos tanto en la planta de El Jagüel como en las de Capitán Sarmiento, Río Cuarto, Pilar y Concepción del Uruguay.
La historia de Cresta Roja
Cresta Roja fue fundada por el grupo Rasic, encabezado por los hermanos Ivo y Milenko. El grupo instaló dos plantas en la zona: una en Ezeiza, que cerró años atrás, y otra en El Jagüel, que atravesó distintos conflictos laborales.
Los problemas comenzaron en 2013, cuando la empresa entró en convocatoria de acreedores. En 2015, después de una serie de despidos masivos, ingresó en quiebra. A fines de ese año, una protesta de trabajadores de la planta de El Jagüel terminó con la represión del corte de la Autopista Ricchieri, en el acceso al Aeropuerto de Ezeiza.
En el marco de la quiebra, la empresa quedó bajo la órbita del consorcio Proteinsa, integrado por Ovoprot, Grupo Laclau y Tanacorsa, que adquirió los activos por US$121 millones. Posteriormente, Granja Tres Arroyos, a través de Wade, presentó una oferta de alrededor de US$80 millones para adquirir los activos de Cresta Roja, propuesta que fue aceptada por Proteinsa y aprobada judicialmente.
Ahora, la planta de El Jagüel vuelve a quedar en el centro del conflicto, esta vez con trabajadores suspendidos, salarios adeudados y el inicio de nuevos despidos. En ese contexto, apareció la propuesta de Milenko Rasic, ex dueño de la planta, quien se haría cargo de la fábrica en el marco de la causa judicial que se tramita en el Juzgado Comercial N° 18, a cargo de la jueza Valeria Pérez Casado.
En ese marco, la planta de El Jagüel lleva casi 60 días sin actividad, en un proceso de paralización que concluiría en principio el próximo 20 de septiembre.
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