Esteban Echeverría | Monte Grande | bazar | comercio

Otro más y van... Nuevo bazar chino en el centro de Monte Grande (y adiós "Popey")

Se trata de un amplio local ubicado sobre Boulevard Buenos Aires. Se suma a la creciente presencia de bazares de origen chino en el centro de la ciudad.

Un nuevo bazar chino abrió sus puertas en pleno centro de Monte Grande y se sumó a una tendencia que viene creciendo en la zona comercial de la ciudad. Se trata de Minimall, ubicado en Boulevard Buenos Aires 167, frente a McDonald's, que comenzó a atender al público esta semana.

El local es de grandes dimensiones y ofrece una amplia variedad de productos, con sectores destinados a artículos para el hogar, cocina, decoración, librería y distintos objetos de uso cotidiano. La apertura se da en una zona de intenso movimiento comercial y a pocas cuadras de otros negocios similares.

Los vecinos de Monte Grande ya visitan el nuevo bazar.

Los vecinos de Monte Grande ya visitan el nuevo bazar.

Con esta inauguración, ya son al menos nueve los bazares de este tipo que funcionan en el centro de Monte Grande, de acuerdo con un relevamiento de los comercios ubicados en las principales calles de la zona. La mayor concentración se encuentra sobre Vicente López, donde funcionan cinco locales. A ellos se suma otro sobre Alem, otro en las inmediaciones de la Plaza Mitre y ahora el nuevo sobre Boulevard Buenos Aires.

La presencia de estos comercios se volvió cada vez más habitual en las calles céntricas, con locales de diferentes tamaños y una oferta que apunta principalmente a productos variados para el hogar y el uso cotidiano.

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La apertura que coincidió con el cierre de un histórico bazar de Monte Grande

La inauguración de Minimall se produce, además, prácticamente al mismo tiempo que el cierre de uno de los comercios más tradicionales de la ciudad: el Bazar Popey, ubicado sobre la calle Alem, que después de 78 años de historia bajó definitivamente sus persianas.

El cierre del histórico comercio marcó el final de una etapa para un tipo de negocio que durante décadas fue parte de la identidad comercial de Monte Grande. Su dueño, Pablo Bursztyn, pasó 60 años detrás del mostrador y, durante su despedida, también se refirió al crecimiento de los nuevos bazares.

El bazar Popey cerró este martes.

El bazar Popey cerró este martes.

Para Bursztyn, se trata de un modelo de comercio muy diferente al que representó Popey. “Bazares como este ya no hay”, había señalado al hablar del futuro de este tipo de negocios, y consideró que es difícil que vuelvan a aparecer locales como el suyo.

En ese sentido, la apertura de un nuevo bazar de grandes dimensiones apenas unos días después del cierre de Popey deja una particular postal del cambio que atraviesa el comercio de Monte Grande: mientras desaparece uno de los últimos bazares tradicionales de la ciudad, crecen los locales que ofrecen una propuesta más amplia y diferente, con una fuerte presencia de comercios de origen chino.

Bazares chinos en el Conurbano: la explicación de un economista

La expansión de los grandes bazares de origen chino cambió el paisaje comercial de las principales localidades de la Zona Sur. En los últimos dos años, estos negocios comenzaron a ocupar amplios locales, en muchos casos los que habían quedado vacíos tras el cierre de cadenas de electrodomésticos o galerías, especialmente en los centros comerciales de Monte Grande, Lomas de Zamora, Lanús, Adrogué y otras ciudades de la región. En ese marco, El Diario Sur dialogó con un economista que explicó el fenómeno.

La expansión de los mega-bazares chinos no es un fenómeno aislado sino la consecuencia de cambios en la economía global y de la coyuntura argentina. "Desde mediados de 2024 y con más fuerza durante 2025, el comercio minorista argentino atraviesa lo que algunos llamaron 'la segunda ola' del empresariado chino", planteó el economista Félix Schmidt en diálogo con El Diario Sur.

A diferencia del desembarco de fines de los años noventa, el maestrando en Economía y Negocios con Asia Pacífico e India (UNTREF) sostuvo que "China no solo produce productos baratos, sino que innova y genera que los nuevos desarrollos lleguen a las grandes poblaciones a un precio accesible". En ese marco, explicó que los nuevos bazares ocupan grandes superficies y reúnen en un mismo espacio rubros que antes funcionaban por separado, desde bazar y juguetería hasta electrónica, perfumería, ferretería y camping.

Schmidt vinculó el crecimiento de estos comercios con el deterioro del consumo. "Menos dinero disponible en las familias de trabajadores genera menos consumo y el impacto también lo sufren los comerciantes, que no solo venden menos, sino que tienen que competir contra un modelo de negocio que optimiza muchos costos", afirma.

En su análisis, esta transformación está asociada a las políticas económicas actuales. "La quita y/o reducción de aranceles a los productos importados, el poco control sobre aplicaciones con envío 'puerta a puerta' como Shein, Temu y Amazon, combinado con un encarecimiento de la energía y un 'dólar barato', ocasiona distorsiones tan grandes que importar comida sea más barato que producirla con trabajadores argentinos", remarcó.

Como consecuencia, el economista entiende que "los bazares chinos han entendido muy bien este contexto y se convirtieron en una especie de shoppings en cada una de nuestras ciudades". También señala que el fenómeno ocurre en paralelo con la reconversión de muchos supermercados chinos hacia este formato comercial, ya que "los productos de bazar no tienen fecha de vencimiento, necesitan menos mano de obra y el margen de remarcación puede ser mucho más alto".

Para respaldar esa tendencia, Schmidt destaca el fuerte incremento de las importaciones provenientes de China y subraya que, a diferencia de años anteriores, "vienen perdiendo participación los bienes intermedios e insumos e incrementándose las importaciones de bienes finales que se venden en este tipo de bazares".

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