Esteban Echeverría |

El Club Santa Isabel suma patín a sus actividades sociales

Bajo la conducción del profesor Martín Suruguay, comenzaron las clases de patinaje dirigidas a nenas y nenes a partir de los cuatro años tanto por la mañana como por la tarde.

El patinaje es una actividad de ocio y una práctica deportiva saludable y divertida a parte iguales. Se trata de una gran opción para aquellos que quieren hacer hincapié en mejorar la coordinación, el equilibrio y la concentración. Ésta es una de las opciones que ofrece el Club Santa Isabel, ubicado en Olavarría 2687, entre Evita y El Ceibo, Monte Grande. 

Al practicarse mediante movimientos que implican principalmente a las piernas, se fortalece especialmente los músculos del cuadro inferior. Pero ahí no queda la cosa, el patinaje es una actividad muy completa, ya que para hacer determinados movimientos, como girar, frenar o cambiar de dirección, es necesario utilizar también el cuadro superior del cuerpo, desde la cadera hasta los hombros.

"Patinar no sólo contribuye a mejorar el estado físico de una persona, ya que aumenta la resistencia aeróbica, sino que también ayuda a desarrollar el sentido del equilibrio, sobre todo en el caso de niños que comienzan a practicarlo desde un edad temprana”, explica Martín Suruguay, profesor de patinaje.

Desde el punto de vista de la actividad física, patinar ofrece los mismos beneficios que correr con la ventaja de que las articulaciones, como las rodillas, no sufren un desgaste con los golpes, ya que se trata de un deslizamiento en el que los pies apenas se separan del suelo.

El profesor Suruguay asegura que "el patinaje es un deporte mucho más duro de lo que parece a simple vista, pero es tan ameno y exige tal concentración que resulta mucho más agradable de practicar que otros deportes porque la sensación del esfuerzo realizado es menor, aunque la actividad física haya sido mayor”.


 

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