Esteban Echeverría

Cream & Cream, más de tres décadas de buen sabor

Un negocio con más de tres décadas de trayectoria. Sin un slogan, sin ninguna publicidad marketinera, más que el boca a boca de un cliente que se va satisfecho.

Cream & Cream, más de tres décadas de buen sabor
El Diario Sur

Ninguna propuesta esmejor recibida que la de compartir un helado. Desde el clásico chocolate alchocolate africano es posible disfrutarlo en una heladería artesanal, atendidapor sus dueños y cuyo artista del sabor, Franco Vadalá prepara los helados siguiendosu propia inventiva.

Crean & Creammantiene una tradición que lleva más de treinta años en Monte Grande. Gustosoriginales, con alguna novedad y lo mas importante, la heladería se caracterizapor ofrecer productos artesanales cuya elaboración es una de sus principalesvirtudes.

Este postre preferidode los argentinos, se fabrica en la esquina de Cardeza y Las Heras, por sialgún lector aún desconoce la existencia de esta heladería que se volvió unclásico de la ciudad.

"Nosotros abrimos la temporada a fines deseptiembre y cerramos en junio. Nos conocen Monte Grande y Canning. Nuestroshelados son la mejor carta de presentación”, destacó Romina Vadalá, hija deFranco, el mentor de los helados.

Su profesión comomaestro pastelero lo llevó a implementar sus conocimientos en pastelería paraaplicarlos a la fabricación de un producto con sello propio. "Siempre él estáexplorando nuevos gustos y sabores. Tal es así la dedicación que no abrimos máslocales porque estamos muy encima de todo lo que conlleva la fabricación yventa del helado. Mi papá lo fabrica, lo cuida y yo estoy a cargo de la venta,con varias heladerías surge la necesidad de delegar y no queremos que se pierdala artesanal, algo a lo que de le damos muchísima importancia por ser la esenciade este lugar”, puntualizó Romina.

La nota se veinterrumpida en varias ocasiones por la continua entrada de clientes deseososde elegir un sabor para disfrutar de las delicias que ofrece Cream & Cream."Tenemos gustos tradicionales y siempre tratamos de incorporar nuevos sabores,pero tratando de no variar demasiado de los gustos que siempre el clienteespera encontrar cada vez que llega. De la misma manera en que surge algúnnuevo gusto, también siempre tiene buena aceptación”, explica.

Romina conoce alcliente casi a la perfección, ya sabe lo que viene a buscar al ingresar allocal. "Había un gusto en particular, bizcochuelo al rhum, que dejó de hacerseporque se hacía con un producto italiano que ya no ingresa al país y la gentesigue preguntando por el”, detalló.

De la misma manera enque los dueños del comercio piensan en el cliente a la hora de ofrecer unproducto artesanal, consideran anexar cafetería con la idea de darle un nuevoservicio, pero eso implicaría dos negocios en uno y por ahora la idea es no restarimportancia a la heladería”, finalizó.