Esteban Echeverría |

Fuga adolescente: la decisión que preocupa a los adultos

Tras reiterados hechos en los que los jóvenes se ausentan de sus casas sin avisar, surge la pregunta acerca de por qué los menores optan por esta alternativa.

Yazmín Araujo es delgada, tímida y hasta un poco inhibida. Tiene quince años y durante cinco días  se  ausentó  de  su  casa  por  voluntad  propia,  no  dejó  pistas,  datos  ni  mensajes  que aseguraran que se encontraba bien. 

Sus  padres  junto  a  sus  ocho  hermanos  se  dedicaron  a  buscarla  durante  día  y  noche, al  igual que  los  vecinos  echeverrianos  y  la  policía  del  municipio.  Se  pegaron  carteles,  se  difundió  su imagen por redes sociales y hasta se intentó realizar una marcha pidiendo por su aparición, sin embargo,  todo  resultó  en  vano  hasta  el  día  lunes  28  de  agosto  cuando  fue  encontrada  en  la estación de Monte Grande.

La gente que circulaba por la zona, lograron identificarla y de inmediato llamaron a la policía. Luego, la adolescente fue trasladada a la comisaría de El Jagüel donde le tomaron declaración y más tarde la llevaron hacia el Hospital Santamarina para que  se le  realicen los estudios médicos correspondientes.

Según las primeras declaraciones de la adolescente, estuvo unos días en Palermo junto a otros chicos y pasaba sus noches en la estación. Hasta el momento de su aparición, sus padres solo se basaban en la declaración de la amiga que se escapó con Yazmín, llamada Agustina. Según la menor, el jueves pasado asistieron al acto por el 17 de Agosto en la Escuela Secundaria N°21 y salieron de la institución en horas del mediodía. Una hora más tarde debían volver a ingresar pero las dos jóvenes decidieron escaparse con rumbo a los Bosques de Palermo.

"Al  parecer  iban  a  tomarse  unos  días,  desde  el  jueves  hasta  el  lunes  más  precisamente,  ydespués iban  a  concurrir  juntas  al  colegio"  contó  Luisa,  madre  de Yazmín , y agregó  "Parece que se arrepintieron entonces decidieron volver, con  la diferencia que mi hija decidió bajarse en  Avellaneda,  sin  motivo  aparente.  Agustina  volvió  hasta  la  estación  de  Monte  Grande  y  se encontró con su tía pero no sabía dónde estaba mi hija”.

El  Diario  Sur  logró  conversar  con  la  familia  Araujo  quienes  se  mostraron agradecidos  y reconfortados por la aparición de la adolescente.  “Por suerte está bien, no le pasó nada malo. Durante estos días tuvimos mucho miedo de lo que podría estar atravesando en la calle. Ahora que  estamos  todos  juntos  y  más  tranquilos,  nos  debemos  una  charla”,  afirmó  la  madre  de Yazmín.

Por  otra  parte,  la  joven  aseguró  que  se  trató  de una  “travesura”  y  que  se  encuentra “muy arrepentida  por  lo  hecho”.  Además  afirmó  que  eran  ciertas  las  versiones  sobre  su  huída. “Sí, nos fuimos con mi amiga a Capital. Dormí allá incluso. Me siento mal por lo que hice, le tengo que pedir disculpas a mis papás por haberlos hecho preocupar, al igual, que a todos los vecinos”.

Según  los  especialistas,  los  adolescentes  se  escapan  de  su  casa  por  tres  variables  que  se pueden  combinar:  la  falta  de  diálogo  entre  padres  e  hijos;  la  baja  tolerancia a  la  frustración que en algunos casos presentan los jóvenes que creen que las cosas deben ser de una manera sin admitir otra posibilidad; y los contextos conflictivos de muchas familias.

Además  en  la  Provincia,  tres  chicos  y  chicas  se van  de  su  casa  por  día,  y  durante  el  2016  casi mil  chicos  se  fueron  de  sus  hogares.  El  70%  de  ellos  lo  hizo  voluntariamente  y  el  60%  tiene entre  15  y  17  años.  Por  otro  lado,  los  números  arrojan  que  en  el  90%  de  los  casos,  son localizados y permanecen extraviados entre uno y tres días.

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