¿Quién dijo que las grandes historias de amor no existen? Claudia Pollio y Cachu Iacovella son un claro ejemplo del compañerismo sostenido a lo largo del tiempo.
Una pareja echeverriana se casó después de 30 años
Claudia y Cachu dieron el "sí" en la iglesia de Monte Grande, Un ejemplo de amor y compañerismo.
Ambos se criaron en Monte Grande y se conocieron en esa localidad. "Él era el primo de una de mis mejores amigas. Víviamos a muy pocas cuadras de distancia y poco a poco nos fuimos conociendo", cuenta Claudia, a quien todavía le perdura la emoción de haber dado el "sí" con el hombre que la acompañó toda la vida.
Pasó el tiempo, tuvieron dos hijos pero siempre quedó un pendiente: el de casarse. "Todos nuestros amigos ya habían pasado por el civil y la iglesia, menos nosotros. Siempre dijimos que cuando cumplieramos 30 años, íbamos a organizar algo".
Ese día llegó y fue inevitable el paso por el altar. Antonella, la hija más grande de la pareja fue la encargada de llevar a cabo el festejo debido a que estudió organización de eventos. "Un día me desperté y estaban hablando de un casamiento. Tuve un mes para armar todo, pero salió perfecto".
Sin lugar a dudas, fue más de lo que esperaban. Claudia tiene un amigo sacerdote que se encuentra en España, cuando se enteró de la noticia del casamiento, se tomó un vuelo y vino a la iglesia de Monte Grande para encabezar la ceremonia. "Entré a la parroquia del brazo de mi hijo. Se me cayeron las lágrimas cuando vi a todos nuestros amigos en la parroquia. Además fue increíble ver a mi gran amor, parado en el altar".
"No teníamos mucho presupuesto. No íbamos a poder hacer una gran fiesta, sin embargo, cada uno de los invitados se pagó su plato y vinieron más de 240 personas. Fue soñado".
Pero ahí no termina el sueño. El propio jefe de Cachu les regaló el viaje de la "luna de miel". Esta gran historia concluyó en el paraíso, más precisamente en Punta Cana. "Nos devolvieron tanto amor, nos sentimos tan queridos", explica Claudia, quien concluye su relato con una frase contundente: "No tengo otra palabra para definir todos estos años con una palabra tan simple como felicidad. Ahora tenemos todo, no nos falta nada".

