Cuando se dio el hallazgo del cadáver, varios vecinos se acercaron a la escena para intentar identificarlo y dar aviso a algún familiar, pero no hubo suerte. El hombre era vecino de Ezeiza, y se desconocen las circunstancias de por qué decidió quitarse la vida en ese predio abandonado de las calles José Ingenieros y Terrarosa. Fue identificado como Samuel L., de 36 años.
En un primer momento se había barajado más de una hipótesis, por el contexto en el que se halló el cuerpo. Aunque las pericias indicaron más tarde el hombre se había quitado la vida por sus propios medios.
Samuel L. tenía colocada su mochila con varias de sus pertenencias al momento del deceso, aunque no llevaba billetera ni documentos.

