El pasado lunes 26 de octubre, Mauro Acosta aguardaba reanudar su servicio como chofer en la línea 51, cuando de repente recibió un impacto de bala en su abdomen, en medio de un forcejeo entre efectivos de la Policía Federal y un detenido, en el marco de un operativo contra el narcotráfico, a metros de la estación de Ezeiza.
Chofer de la línea 51 baleado en Ezeiza: "Estoy vivo gracias a la reacción de mi compañero"
Mauro Acosta había recibido un disparo durante un operativo de la Policía Federal en Ezeiza. Mientras se recupera, cuenta los detalles de ese trágico día y la maniobra heroica del inspector que le salvó la vida.
Desde ese momento, el chofer de 36 años fue trasladado al hospital de Ezeiza y allí lo intervinieron quirúrgicamente durante 6 horas, porque la bala le había cortado parte del intestino delgado y generado complicaciones respiratorias. Posteriormente, fue derivado a la clínica Fitz Roy de Palermo, en donde luchó por su vida durante 12 días internado, y como su evolución fue muy favorable el personal médico decidió darle el alta.
Ya instalado en su casa de Claypole junto a su mujer y su hija, Mauro habló con El Diario Sur y contó lo que recuerda de ese episodio que casi le cuesta la vida en su trabajo como chofer. “Con el inspector Sebastián Romano de la línea 51, estábamos charlando de que había mucha gente en la estación de Ezeiza para ser lunes, antes de reanudar el servicio. En ese momento, noto el forcejo de la policía y antes que pudiera darme vuelta para avisarle que se metiera en el colectivo siento el impacto de la bala en el estómago”, detalló. “En medio de la desesperación, el inspector me dice que no ve la sangre, pero yo ya empezaba a desvanecerme”, agregó el chofer.
Rápidamente un efectivo de la policía se acercó y solicitó una ambulancia, sin embargo Sebastián Romano con total frialdad y valentía tuvo una reacción inolvidable para el chofer de la línea 51, que a su vez fue la última que escuchó antes de desvanecerse: “Mi compañero se plantó y heroicamente dijo que me tenían que llevar ya mismo al hospital de Ezeiza”.
De esta manera, el inspector de la línea 51 de 34 años encendió el colectivo y lo trasladó hasta el hospital Alberto Eurnekian de Ezeiza. “Fueron minutos extremos, Mauro estaba peleando por su vida y no hubo tiempo para dudas ni miedos, entonces nos dirigimos al centro de salud más cercano escoltados por la policía”, relató Romano.
Cuando llegaron al hospital de Ezeiza, el oriundo de Guernica se quedó a esperar noticias sobre su compañero herido y afirmó que fueron momentos de preocupación e incertidumbre. “A estar fuera del hospital por el tema del Covid-19 y sin saber nada de Mauro, me pasaron mil cosas por la cabeza. Fueron casi 6 horas las que estuvo dentro del quirófano”, señaló.
Sebastián trabaja desde el 2008 como inspector de la línea 51 y desde entonces no le había tocado atravesar ninguna situación como ésta, por lo cual ya más tranquilo reconoce: “Lo que sucedió a Mauro me podría haber pasado a mí y no a él, te da a pensar que tu día puede terminar mal aunque te creas seguro y te cuides. Pero más allá de eso, sé que Mauro hubiese hecho lo mismo por mí”.
Mauro es consciente del valor de su compañero para actuar en un momento en el cual no todas las personas suelen reaccionar de la misma manera, por eso asegura que le estará agradecido para siempre. “Sebastián Romano es una excelente persona y gracias a su reacción heroica hoy estoy vivo”, cerró.
Cómo seguirá la recuperación
Mauro Acosta hará reposo en su hogar junto a su familia, luego de haber pasado por una odisea que casi le cuesta la vida y a la cual esperará superar por completo sin ninguna secuela.
“Tengo que continuar con mi vida normal, pero con más tranquilidad y debo seguir una dieta estricta para que mi intestino recobre fuerza porque la bala me lo recortó”, expresó Mauro y completó: “A fin de mes volveré a someterme a una operación para que me saquen la bala que quedó alojada a 2 centímetros de la piel. En su momento no lo hicieron porque mi cuerpo estaba débil. Después me reucperaré durante unos meses hasta que pueda regresar a mi trabajo como chofer en la línea 51”.
Sebastián Romano – inspector de la línea 51




