Oscar Roberto Rocky Flores tiene 59 años y vive en un galpón en Carlos Spegazzini. A principios de los años´80 era considerado, junto con Carlos Monzón y Roberto Durán, como uno los mejores boxeadores argentinos. Con 20 años y toda una carrera por delante, peleó 9 veces y ganó 7 por nocaut. La noche del 24 de septiembre de 1983, su vida cambió para siempre cuando iba camino a su décima pelea: pasó por un cruce peatonal y el Ferrocarril San Martín lo embistió. En el accidente, perdió la mano derecha y parte del antebrazo.
“Rocky”, como le dicen sus allegados, nació el 3 de diciembre de 1962 en Tunuyán, Mendoza. A los 3 años perdió a su mama y pasó casi otros 3 años en un hogar de dicha provincia. Su padre lo sacó del hogar y fueron vivir juntos al barrio Flores, en la capital de Mendoza.
Pasó mucho tiempo trabajando en la calle de chico, haciendo changas. En una pelea callejera, el dueño de un local lo vio, le compró ropa y lo llevó con un entrenador. A los 12 años comenzó a pelear y encontró su vocación. En una de esas peleas, asistió el reconocido promotor Juan Carlos Tito Lectoure. Viajó por el mundo peleando, conoció a grandes personajes argentinos y tiene cientos de anécdotas.
Con un futuro incierto, vive gracias al apoyo de amigos y conocidos de Ezeiza que le brindan un espacio para poder hacer lo que le gusta: boxear y enseñar. “Siempre estoy apoyado. Trato de poder ayudar a los pibes de la calle, yo también he sido un pibe de la calle. La estaba pasando mal y ahora de repente, estoy más tranquilo. Porque la libertad no tiene precio”, contó Rocky en diálogo con Diario Canning.
Flores tiene tres hijos y recuerda sus épocas de gloria con anhelo. “El Luna Park era como mi casa. Me decían eso. Entraba y salía, hacía lo que quería, metía gente. Me manejaba con total libertad. Siempre de corazón. Contaba con el apoyo de Ernestina –dueña del Luna Park– y de mi padrino Juan Carlos ´Tito´ Lectoure”, aseguró el boxeador. “Después del accidente, muchos me dieron la espalda. Hoy necesito una casa, un trabajo estable, educar chicos, hacer charlas, estar con gente discapacitada. Eso es lo que hago con los chicos en el gimnasio”, manifestó Rocky, quien reconoce que el mundo del boxeo es complicado y denuncia que hay “mucha gente mala”.
Hoy es un agradecido a quien le presta un galpón en Ezeiza, Roy Alegre, hijo del ex boxeador Omar Alegre. Este es el lugar donde vive y da clases por $200. A su vez, remarcó la importancia del centro de Ortopedia Alemana, que hizo el brazo ortopédico con el que se maneja en su vida cotidiana.
Oscar Roberto “Rocky” Flores, boxeador
“Junto con mi padrino Tito Lecture, tenía planes de ir a pelear a Miami, a Las Vegas. De la noche a la mañana, te pasa un accidente y te ves frustrado como cuando Maradona dijo que le cortaron las piernas. Nunca envidié a nadie y prefiero estar como estoy, con mi vida, mi libertad y mi manera de ser”, recordó en charla con El Diario Sur.
Carrera de Rocky en la categoría Peso Gallo
Con 9 victorias en 9 peleas, Rocky debutó en el Luna Park el 3 de diciembre de 1982, día de su cumpleaños, contra Ismael Horacio Villalba. En su primer combate, ganó por nocaut en el primer round. La última pelea fue el 20 de agosto frente Armando Brígido Romero, lucha que ganó por puntos.

