Francisco “Kiko” Vilelli era un joven de 22 años que fue asesinado en patota, en 2019, a la salida de Egipto, boliche de Ezeiza. Ahora, el fiscal que investiga la causa, Jorge Bettini, pidió la prisión perpetua para el acusado del homicidio.
Ezeiza: lo mataron a la salida de un boliche y ahora piden prisión perpetua para el principal acusado
Kiko Vilelli falleció en 2019 por un golpe recibido en una pelea que le produjo un traumatismo de cráneo. Ahora, hay cinco acusados en la causa.
El 6 de octubre de 2019 Vilelli se encontraba saliendo de Egipto, cuando él y su grupo de amigos observaron una pelea callejera en la que un joven estaba siendo pateado en el piso y decidieron ayudarlo. Luego, unas cuadras después, se encontraron con el mismo grupo agresor, que los atacó por la espalda.
Kiko recibió un golpe en la cabeza que le produjo un grave traumatismo de cráneo, motivo por el que le realizaron cinco intervenciones quirúrgicas en el Hospital Eurnekian. Falleció el 19 de diciembre, en 2019, después de meses de lucha por su vida.
Tras la investigación, el fiscal de Lomas de Zamora Jorge Bettini pidió prisión perpetua para el acusado por el crimen de Francisco, bajo la caratula de “homicidio cometido con alevosía”. La misma persona fue acusada también de "lesiones leves cometidas con ensañamiento y en concurso de más de dos personas" por atacar a Sebastián Silva, el joven al que Francisco y sus amigos ayudaron en primera instancia, y "autor de homicidio en grado de tentativa" contra Daniel Díaz, amigo de Francisco.
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También hay otros cuatro jóvenes acusados de "lesiones leves cometidas con ensañamiento y en concurso de más de dos personas" a los cuales se les solicitó dos años de prisión por las agresiones a Sebastián Silva y Matías Reynoso.
Betiana, mamá de Vilelli: "Nunca más pudimos ser las personas que fuimos"
“Mi hijo era una persona excepcional. Un buen hermano, un buen amigo, estos asesinos me lo mataron con un palazo en la cabeza mientras estaba de espalda, yéndose del boliche con los amigos”, recordó con angustia Betiana, la madre de Francisco, en diálogo con El Diario Sur.
“Nunca más pudimos ser las personas que fuimos. El dolor que tenemos es muy grande, somos una familia que jamás le hizo mal a nadie y nos viene a pasar esto. Vamos a tener un poco de tranquilidad cuando se haga justicia”, afirmó Betiana.
“Lo único que queremos es justicia para que mi hijo descanse en paz, que vayan a perpetua porque se metieron con un chico inocente”, sostuvo la mujer.

