Nahuel Olmedo es un vecino de Ezeiza que desde principios de año lleva a cabo un emprendimiento para salir adelante. Por esta razón, el pasado domingo por la tarde/noche se dirigió a un centro de estética corporal en Tristán Suárez, para continuar avanzando con su proyecto.
Sin embargo, nunca iba a imaginar la situación que le iba a tocar atravesar: al salir del lugar se encontró con las puertas de su vehículo abiertas y descubrió que le habían robado todos los objetos de valor que tenía en su interior, a tan solo unas cuadras de la Comisaría de Tristán Suárez.
El auto había sido desvalijado y los autores no sólo se llevaron hasta la alarma del auto, sino también le causaron daños superficiales y en el interior al vehículo. “La verdad es horrible que te pase algo así, es la primera vez que me toca y no se lo deseo a nadie”, explicó Nahuel en diálogo con El Diario Sur.
En ese momento el joven de 22 años comenzó a desesperarse y padeció una crisis de nervios. “Estaba muy nervioso. Los muchachos del centro de estética me tranquilizaron y luego pude dirigirme a la comisaría a hacer la denuncia”, aseguró.
“Estuve toda la cuarentena encerrado y ahora tuve que salir por temas laborales y me encuentro con esto. Siempre me tocó ver estas situaciones pero desde otra perspectiva, hoy me toco a mi y la sensación es horrible”, agregó con indignación.


