Dos alumnos de la Escuela Técnica N°1 de La Unión fueron seleccionados para participar en una feria de ciencias internacional que se realizó en Brasil y presentaron su cargador de celulares por inducción. El proyecto sorprendió a todos los jueces, por eso, decidieron premiarlos en múltiples ocasiones.
Carlos Barón y Lautaro Ponce, que viajaron acompañados de su profesor Alejandro Criado, obtuvieron un cuarto puesto en la categoría general integrada por 220 expositores de todo el mundo, por eso, recibieron una medalla como reconocimiento por su excelente trabajo.
Sin embargo, esa no fue la única distinción entregada para los jóvenes alumnos de Ezeiza, porque también alcanzaron un tercer lugar en la categoría "ingeniería eléctrica", donde hubo 120 competidores y dejaron su bandera en lo más alto del podio luego de convertirse en los únicos ganadores de Argentina.

"Volvimos a casa el 26 de octubre cargados felicidad. Fue una experiencia única para los tres y seguimos muy felices por haberla vivido. Ahora fuimos invitados a otra feria que se realizará en el mismo país pero no sabemos si vamos a poder asistir debido a que no tenemos la plata para afrontar los gastos del pasaje aéreo", confesó el profesor, Alejandro Criado.
El evento se llevará a cabo en la ciudad de Pará, ubicada al norte de Brasil, por eso la gran distancia incrementa el valor del vuelo. De poder reunir el dinero, no tendrán preocupaciones por ningún otro gasto dado que los organizadores les brindarán alojamiento, comidas y transporte de manera gratuita.
Además de exponer en un nuevo encuentro internacional, es muy importante su asistencia porque los jueces estarán evaluando quienes tienen mayores posibilidades de clasificar al Mundial de Ferias de Ciencias 2020, programado en la provincia de La Pampa, Argentina.

Los estudiantes de La Unión tuvieron que vencer muchos desafíos para llegar hasta donde están parados hoy en día. Si bien obtuvieron victorias en competencias locales, regionales y nacionales, ahora se están midiendo contra los mejores del mundo. Su proyecto, que fue evolucionando hasta llegar a la etapa final, consta de un artefacto fabricado íntegramente por ellos, diseñado para cargar hasta cuatro celulares al mismo tiempo sin utilizar una fuente de electricidad.
Barón y Ponce aún no terminaron la secundaria, lo que significa que tienen un gran futuro por delante, por eso, su profesor los acompaña en todo momento para garantizar que mantengan la pasión y dedicación empleada en sus últimos trabajos.






