En diálogo con El Diario Sur, José De Jesús Griffith, un vecino del barrio Santa Teresita, expresó: “Hace más de 20 días detectamos que el agua tenía un color turbio. Cuando la pusimos en una botella transparente hasta parecía azul. A la mañana es el peor momento del día, además tiene un olor bastante fuerte, cosa que antes no pasaba. No es la única zona de Lanús que está sufriendo esta problemática”.
El vecino remarcó que este inconveniente puede traer problemas de salud: “En muchos lugares de Lanús no existen cloacas y AySA entrega agua del río que va a parar a pozos y así suben las napas. Mi esposa estuvo enferma con gastroenteritis a causa de consumir el agua, que supuestamente es potable. Muchas personas optaron por comprar un purificador o bidones, pero otras no tienen esa posibilidad y mientras tanto nos seguimos enfermando”.
Lanús es el distrito más densamente poblado y sumado a esta característica, posee las napas a una altura más alta que otros partidos del Conurbano bonaerense. Con la crecida del Rio de la Plata, los vecinos manifestaron que la calidad del agua empeoró y que este problema se observa en varios barrios.
Los usuarios lanusenses acumulan semanas de reclamos ante AySA y piden que la empresa intervenga para revisar el agua. Cabe mencionar que esta no es la única problemática que complica a los vecinos de Lanús: se reportaron quejas por corte de suministro, suministro deficiente o intermitente y el agua de pozo contaminada.
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