Efectivos policiales locales, del grupo de Patrulla de Respuesta Inmediata (PRI), en apoyo de agentes comunales de las áreas de Control y Seguridad, se desplegaron sobre las calles comerciales 9 de Julio e Ituzaingó, a partir de antecedentes y pistas sobre la reventa de teléfonos celulares robados y otros elementos y accesorios de electrónica.
Tras ingresar a diversos locales de galerías y del centro comercial a cielo abierto de Lanús, los agentes constataron numerosas irregularidades vinculadas a la habilitación de los espacios, como a la documentación de acreditación de procedencia legal de los elementos electrónicos hallados.
La magnitud del operativo simultáneo logró que se incautaran casi 400 piezas, todas usadas y en distintos grados de conservación, entre ellas 165 celulares, 105 baterías, 54 carcasas o fundas, 33 tablets y cuatro notebooks.
El accionar de la red de operaciones ilícitas también derivó en la detención de cuatro individuos que se encontraban al frente de los locales, todos mayores de edad, que no pudieron justificar el origen de la mercadería ni acreditar documentación.
De los 12 locales clausurados, en cuatro de ellos sobre la peatonal 9 de Julio y la arteria comercial paralela Ituzaingó, se exhibían y ofrecían abiertamente al público teléfonos de distintas marcas y tamaños.
Los detenidos -uno de ellos también por resistencia a la autoridad- fueron trasladados a sede policial, se dio intervención al tribunal de faltas y continúa el proceso en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción 6 del Departamento Judicial de Lanús.
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