Los futbolistas de la Selección Argentina empiezan a retomar su actividad habitual luego de algunos días de descanso posterior al Mundial en Estados Unidos. Y entre ellos está Facundo Medina, el defensor oriundo de Villa Fiorito que recientemente visitó sus pagos y pasó por Villa Caraza, en Lanús, en un momento que revolucionó el barrio que lo supo cobijar durante su trayectoria en infantiles en el Club 9 de Julio.
La emoción del club de Villa Caraza que recibió a Facundo Medina tras el Mundial: "Es un pibe humilde"
El Club 9 de Julio, en Villa Caraza, recibió un gran caudal de vecinos a partir de la cena en la que participaron Facundo Medina y el Flaco López.
Ese momento que lo tuvo como protagonista tanto a él como al ex Lanús José Manuel López después del Mundial fue descrito con satisfacción por Miguel Tula, delegado de la institución, que en diálogo con El Diario Sur valoró la oportunidad de contar con un "orgullo" para el barrio.
"La verdad que fue muy lindo lo que se vivió durante el recibimiento. Fue algo muy privado, una cena familiar, y no sabía la gente pero se fueron enterando y se fue acercando y fue increíble, era como estar en el Obelisco en plena 9 de Julio", describió, de forma contundente, ese momento que derivó en que tanto el marcador central como el delantero se dirigieran a los vecinos y les expresaran eso que vivieron durante el torneo.
Clave en el Mundial
Para el actual baluarte del Marsella de Francia se trató de su primera vez en un Mundial, y lo hizo en gran forma, con un rendimiento superlativo durante la ronda inicial, en el que le tocó reemplazar a otro referente de la zona sur como Nicolás Tagliafico, que estaba con algunas molestias físicas.
Y luego, cuando volvió el oriundo de Rafael Calzada al once titular, su compañero siempre estuvo a disposición para cuando le tocara aparecer en escena, como por ejemplo ocurrió en la gran final contra España, que lo mostró en cancha en el último rato al reemplazar a Cristian Romero a los 70 minutos de partido.
Orgullo en el club
Todo ese devenir en el Mundial es un motivo de reconocimiento para la zona que lo vio crecer y hoy lo observa con la casaca argentina. Por eso, quien es también el presidente del fútbol infantil del club, reconoció: "Estamos muy orgullosos por él a donde llegó. Sinceramente es un sueño cumplido". Y remarcó la importancia de mantener el vínculo con la entidad con el correr del tiempo: "Es agradecido porque todos los años cuando viene de Francia suele pasar y hacer una cena, y juega un rato con la familia. Nosotros siempre estamos a disposición".
La relevancia del club ubicado en Hernandarias y Benito Pérez Galdós, en Villa Caraza, es por la cercanía con la casa de la abuela. "Es un pibe humilde, siempre está presente para el club", sentenció.


